"Seve perdió su batalla, pero la guerra continúa"
Iván Ballesteros y el doctor Belda dirigen su Fundación

Ayer se cumplió el primer aniversario de la muerte de Severiano Ballesteros, pero su legado sigue vivo. La Fundación que lleva su nombre, capitaneada por su sobrino Iván y el oncólogo que le trató en La Paz, Cristóbal Belda, no para de crecer. Seve fue diagnosticado con un tumor cerebral en octubre de 2008. En junio de 2009, presentó la Fundación en Madrid. Desde su creación, esta institución ha inaugurado un laboratorio, en 2011, y trabaja en combatir el cáncer a través de la investigación.
Iván explica la misión que le encomendó su tío: "Seve deseaba que dedicáramos nuestros recursos a dos fines sociales. Primero, apoyar a la comunidad científica. Segundo, ayudar a los jóvenes que quieren jugar al golf y no tienen medios suficientes". La Fundación opera en España (en Madrid, con la intención de llegar también a Barcelona) y en Reino Unido, donde Ballesteros es una leyenda gracias a sus tres victorias en el Open Británico (1979, 1984 y 1988): "Allí disponemos de más subvenciones por un tema cultural. El 64% de la población participa en charities. Aparte, hay casi tres millones de golfistas, y en nuestro país sólo 300.000. En España nos financiamos con el Desafío Fundación Seve Ballesteros, mediante las inscripciones de los 11.500 jugadores que participan en esta competición, en 140 campos, y con una cuenta de ingresos llamada Hoyo 0".
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El doctor Belda se encarga de la parte médica: "Seve fue el mejor golfista español de la historia, así que colaboramos con los organismos más excelentes. En nuestro caso, con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), uno de los diez más avanzados del mundo". Cristóbal Belda explica su labor concreta: "Los pacientes de tumores cerebrales necesitan soluciones para hoy antes que para mañana. Por eso, buscamos en nuestro laboratorio el desarrollo de una ciencia útil para los afectados, así como establecer un ambiente atractivo para investigadores de prestigio". El doctor Massimo Squatrito, procedente de Nueva York, ha iniciado un nuevo proyecto contra el cáncer. Como dice su sobrino, "Seve perdió su batalla, pero la guerra continúa".
