Balonmano | Situación límite

La crisis económica también aprieta a los internacionales

Hay denuncias por los impagos.

Gedeón Guardiola, con la Selección
Enrique Ojeda
Actualizado a

La alegría de los internacionales españoles por conquistar la clasificación olímpica duró para algunos lo que tardaron en volver a sus clubes. Gedeón Guardiola, del San Antonio de Pamplona, se quejaba en una red social: "Qué triste levantarse con la clasificación para los JJOO de Londres y tener la cuenta corriente en negativo" (sic). Después añadiría que parece que les van a pagar dos nóminas de atrasos a toda la plantilla, que el mes pasado protagonizó un minuto de huelga de brazos caídos durante un partido.

Antonio García, llamado a ocupar en el futuro la plaza de Iker Romero y de Alberto Entrerríos en la Selección, mantiene un desencuentro con el Ademar León, y tiene su caso en la jurisdicción laboral por una deuda que él estima en 36.000 euros, y pide la rescisión del contrato.

Y Montoro, el zurdo con más futuro de España, lesionado ahora, comenta que lo está pasando mal: "No me pagan y por mi juventud no me ha dado tiempo a ahorrar para tener un pequeño colchón para estas situaciones".

No son los únicos casos de jugadores con problemas económicos pese a estar en la élite española e internacional. Por ejemplo, en Valladolid ya saben que Gurbindo no seguirá en el club, porque el navarro tiene un acuerdo con el Barcelona, donde tendrá menos protagonismo deportivo, pero menos sobresaltos a la hora de ir a cobrar. Y detrás de él, y al mismo destino, puede marcharse el portero Sierra, pero de momento, silencio absoluto.

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La rebaja en el presupuesto en el Caja3 Aragón tiene en vilo la continuidad de Maqueda, que dado que el Barcelona y el Atlético de Madrid tienen cerrado su puesto de lateral, baraja una oferta francesa, aunque en Zaragoza esperan que se pague su cláusula de rescisión.

Caso distinto es el de Ugalde: sale de Barcelona, y todavía no tiene un destino claro.

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