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Reconquista rojiblanca

Balonmano - Copa del Rey | Atlético de Madrid 37 - Barcelona 31

Reconquista rojiblanca

Reconquista rojiblanca

fito gonzález

El Atleti arrolla al Barça y gana la Copa del Rey 25 años después.

Un cuarto de siglo ha tardado el Atlético de Madrid en levantar una nueva Copa del Rey. Por eso, entre la hinchada rojiblanca había quien lloraba, quien era un niño aquel año de 1987 cuando derrotaba al Granollers, y ahora, más talludito, no daba crédito a lo que había intuido imposible desde el día que Jesús Gil echó el cerrojazo a la sección. Porque este título ya se siente ciento por ciento rojiblanco, no como la Supercopa, también ante el Barcelona, y en septiembre, cuando era simplemente disfrutar de los réditos del Ciudad Real.

Ayer el Atlético de Madrid fue grande en los momentos complicados, dándole el protagonismo a un espectacular Cañellas. Y en la segunda mitad, como si hubiese agotado al Barcelona, vapuleando al equipo azulgrana para que entendiese el mensaje: la Liga aún no está perdida, y se puede ganar por dos goles en el Palau.

Al margen de la victoria rojiblanca, que reconquista su terreno, el partido fue magnífico, propio de los dos más grandes del balonmano europeo, con muchos movimientos tácticos y novedades en los planteamientos.

Ambos equipos apostaron por tres cambios defensa/ataque, inusual en los últimos tiempos. Pascual presentó a lo que hoy es su equipo de gala, con una primera línea espectacular: Rutenka, Sarmiento y Nagy; Dujsebaev fue más clásico, aunque ayer el zurdo Lazarov jugase todo el partido en ataque.

Festival. Mientras el Barcelona permaneció entero, estuvo por delante el marcador. Incluso gozó de rentas de cuatro goles, aunque se quedó en una en el descanso. Lo que pasó después fue un festín rojiblanco, sobre todo cuando contragolpeó gracias a una defensa sólida en 5-1, y a que Nagy y Rutenka se fueron consumiendo.

Se había visto que el Barça llevaba una Copa entera coqueteando con la derrota, pero ganaba por la abundancia de efectivos. Ayer, sin embargo, ante un rival de su mismo empaque acabó con Raúl Entrerríos, Sarmiento e Igropoulo intentando maquillar una derrota amplia, pero recibiendo por primera vez 37 goles en una final copera.