Europeo de Balonmano | Croacia 31 - España 27

Una España alicaída se queda sin metal

La Selección acusó en exceso la derrota ante Dinamarca y cometió demasiados errores. Croacia, con Cupic y Alilovic como baluartes, se queda con la medalla de bronce.

Una España alicaída se queda sin metal
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Dos derrotas y España se queda sin metal en este Europeo de Serbia. La moral de los chicos de Valero Rivera no era la mejor para afrontar el partido por el bronce, pero tampoco lo era la de los croatas, que sin embargo supieron leer mejor el partido y aprovecharon los errores españoles.

Y es que el partido fue, excepto por el resultado, un calco del disputado entre ambas selecciones en la Main Round. España con una pájara inicial considerable, sobre todo en ataque, le dejó en bandeja el partido a Croacia, que aprovechaba una y otra vez las pérdidas en ataque para establecer una diferencia que llegó a los cinco goles.

Alilovic, enorme en la portería, era un muro contra el que se estrellaban constantemente los extremos españoles. Y para completar el recital, Lackovic y Cupic se turnaban para ir engordando el marcador de los balcánicos. Apoyados en las gradas por numerosos aficionados, parecían ir moto mientras los españoles pedaleaban.

Pero salió Dani Sarmiento y maquilló un poco el resultado. España se fue uno abajo al descanso y prometía ir a más tras la reanudación. Pero ni mucho menos. La lesión de Víctor Tomás al inicio del segundo tiempo lastró en demasía a los hombres de Rivera, que volvieron a espesar su ataque y a tener pérdidas de balón ridículas.

Se notaba el cansancio, el peso de todo el campeonato en los hombros de los españoles, aunque el canario Sarmiento se empeñase en negar la mayor y volviera a poner a España al borde de la medalla a base de fintas y riñones.

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El partido se apretaba, pero mientas Cupic ponía la mira telescópica y no fallaba desde los siete metros, España dejaba escapar goles desde el penalti. Esa reacción final que España tuvo en segunda ronda no aparecía y el tiempo se acababa. La goma no admitía más estiramientos y se rompió. Los últimos minutos fueron de desconcierto rojo y acierto azul, que jugaba de memoria.

No pudo ser, la derrota de Dinamarca pesó tanto que el partido de hoy parecía una prolongación de aquel encuentro. España se quedó sin subir al podio después de un Europeo en el que según pasaban los partidos más se creía en un posible final triunfal. Pero dos derrotas hacen que el balonmano español se vaya con un regusto amargo de Serbia.

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