'Hay que mejorar en ataque, sobre todo, en el lanzamiento'
El lateral español no dudó en advertir que la selección deberá resolver cuanto antes sus problemas ofensivos si quiere derrotar mañana a Rusia y seguir en el Europeo.

El mayor de los Entrerríos, Alberto, diseccionó las dificultades en ataque de la selección, entre las que a su juicio no puede incluirse la constante búsqueda de Julen Aginagalde, aunque como reconoció, el equipo deberá adaptarse a unos criterios arbitrales que desprotegen al pivote español.
Pregunta.- Tras empatar con Hungría, el partido de mañana con Rusia se convierte casi en una final.
Respuesta.- Sí, pero como ya teníamos previsto, porque desde que empataron el primer día con los húngaros sabíamos que el encuentro con Rusia iba a ser decisivo, y ahora, tras nuestro empate con Hungría, mucho más.
P.- ¿Cuáles serán las claves para derrotar a Rusia?
R.- Tenemos que mejorar nuestro ataque, sobre todo, en el lanzamiento, porque aunque es cierto que ante Hungría estuvimos bastante atascados, el gran problema que tuvimos fue el lanzamiento. El hecho de fallar tantos disparos fue lo que hizo que después nos atascásemos en el juego posicional, porque al inicio del partido sí que estábamos encontrando buenas posiciones de lanzamiento, pero en el momento en el que no las metimos, fue cuando empezamos a jugar peor.
P.- Problemas de lanzamiento que obligaron a España a buscar casi en exceso a Julen Aginagalde en el pivote.
R.- Es cierto que basamos mucho nuestro juego en Julen, lo que tampoco es nada malo, porque para eso tenemos a uno de los mejores pivotes de Mundo, pero está claro que hay determinados momentos en las competiciones internacionales en el que no nos dejan -en referencia a los árbitros- jugar como normalmente hacemos con él en España.
P.- Y ante esa situación que puede hacer el equipo español.
R.- Pues habrá que adaptarse, pero si Julen tiene una posición de ventaja vamos a seguir dándole el balón, porque no es una situación que esté mal jugada. El problema es que le están metiendo dentro del área y no están pitando nada, pero tenemos que adaptarnos a eso, porque de lo contrario no vamos a llegar muy lejos.
P.- Pero a España no sólo le está costando hacer llegar al balón al pivote, ante Hungría también hubo muchos problemas para conectar con los extremos.
R.- También nos está faltando más movilidad de balón, hacer que el baló circule más rápido, porque enseguida buscamos el dos para dos o el uno contra uno, lo que nos hace caer en muchas faltas, que hacen que poco a poco se vaya atascando el ataque. Por eso ante Rusia debemos jugar con mucha más velocidad en estático, hacer que en las jugadas participen todos los jugadores y no sólo buscar el dos para dos, porque además, ese tipo de acciones, los rusos las defienden muy bien.
P.- ¿Qué es lo que más le preocupa de la selección rusa?
R.- Rusia es un equipo muy equilibrado en todas las líneas, pero sobre todo tiene una gran defensa, por lo que habrá que ser bastante ordenados en ataque. Es un selección muy física, con gente muycorpulenta, por lo que el trabajo con Julen no será nada fácil, aunque también el hecho de que defiendan en 5-1, una defensa que se nos da mejor que el 6-0, puede favorecer nuestro juego entre líneas.
P.- Y a nivel personal, ¿Cómo se está encontrando en el Campeonato?.
R.- El primer día bien contra Francia y ante Hungría bien en el juego, pero mal en el lanzamiento. Por ejemplo, en las tres primeras acciones del partido tiro con bastante facilidad, casi sin brazos en defensa, pero el portero me las está esperando. Sin embargo, estoy satisfecho por el modo en que jugué esas acciones, porque son situaciones en las que tengo que tirar y que tengo me meter, ese es el problema, el lanzamiento.
Noticias relacionadas
P.- Fallos que no el impidieron asumir la responsabilidad en los minutos finales. ¿Cómo se afrontan esos últimos lanzamientos cuando antes se ha sido incapaz de marcar?.
R.- Uno siempre piensa que aunque hasta ese momento el lanzamiento no ha ido bien todo puede cambiar en el siguiente. Está claro que empezar con cero de tres o cero de cuatro no es bueno, pero sobre todo es una cuestión de ganas, de orgullo, de intentar echar una mano al equipo como sea.