España vuela por encima de Francia
La Selección de Valero Rivera, apoyada en la actuación de Hombrados, supera a la actual campeona de Europa y del mundo en un partido genial, tanto en defensa como en ataque.

Francia puede presumir de tener la mejor selección del mundo de balonmano. Campeones de todo, son el orgullo de un país que vive mirando de reojo los éxitos del deporte español. Una rivalidad deportiva que tiene su máximo esplendor cada vez que las dos selecciones se enfrentan.
Esta vez tocaba en balonmano, deporte en el que los galos son casi imbatibles. Casi. España, tirando de Hombrados y de un inspirado ataque, ha logrado el debut soñado. Vencer a Francia, dar buena imagen y llenarse de moral para lo que resta de fase de grupos.
España salió a no especular y con una defensa 6:0, con Guardiola en el centro, aguantó los primeros envites de los hombres de Onesta y empezó a marcar distancias. Primero dos goles, luego tres... y España que empezaba a creer. Era pronto, pero se estaba construyendo desde los cimientos. Una sólida defensa que sólo temblaba y se quebraba cuando aparecían Jérome Fernandez y Nikola Karabatic.
Dos moles, dos gigantes imposibles de parar durante casi todo el encuentro que amargaban el partido a Hombrados, a la defensa española y a todo espectador nacional que estuviese atento al televisor.
Pero las rentas en balonmano son tan efímeras que los cuatro goles que consiguió España en la primera mitad se esfumaron tan rápido como vinieron. Al borde del descanso, tras sufrir la Selección una pájara cada vez que se acercaba a la línea de siete metros, los franceses se hacían fuertes en ataque y se iban dos abajo al descanso.
Ni el gran trabajo en defensa ni la eficacia en ataque dejaban tranquilo al seguidor español. Estaban a dos goles. Quedaba una parte entera. Y ese gen que nos hace pensar: "Ya está, perdemos", asomaba como una sombra. Pero no contagió a los jugadores ni a Valero Rivera. Y menos mal.
Idéntica salida tras el descanso
La segunda parte fue un calco de la primera. España se distanciaba y Francia se aferraba al clavo ardiendo de Jérome Fernandez. Y fue ahí cuando surgió de forma definitiva la figura de José Javier Hombrados. El capitán español se convirtió en un gigante infranqueable que detenía los balones incluso con el rostro. Acabó con un 38% de eficiencia bajo los palos.
Como en un guión de película mala de terror, España se distanciaba a cinco goles, miraba atrás, Francia no aparecía... pero en un despiste Luc Abalo doblaba la esquina, la música tensa volvía a subir de volumen y los de Valero Rivera volvían a sentir el aliento de la campeona del mundo y de Europa en el cogote.
Tres tantos consecutivos del jugador del Atlético devolvían los nervios a la grada y ponían a Francia a dos goles. Entrerríos perdía un balón tonto y ese "Ya está, perdemos", volvió a asomar en el imaginario del teleespectador español.
Ugalde se convirtió en héroe de la victoria
Pero si algo nos ha enseñado esta magnífica generación de deportistas es a tener fe en ellos. Ni siquiera una dudosa decisión arbitral que regalaba un siete metros a Francia y dejaba a España un gol arriba a falta de menos de un minuto. Ese fue el momento de la explosión de alegría en Serbia y en España. Cristian Ugalde se elevaba y clavaba un derechazo en la base del palo de Karaboue.
Noticias relacionadas
Era el gol de la victoria, el que culminaba un partido completísimo de los jugadores de Valero Rivera, tanto en ataque como en defensa. Luego quedaría el contraataque de García Parrondo para redondear el marcador, pero el trabajo ya estaba hecho.
Al final, una victoria, 26-29 y una sensación, España va en serio en este Europeo. Esta mezcla de veteranía y juventud convocada por Valero Rivera ha vencido a la mejor selección del mundo, Francia, que ha visto como el fantasma del deporte español volvía a superarles. Una vez más. En otro deporte más. Y una victoria que supone importante inyección de moral para el combinado español, que quiere hacer grandes cosas en Serbia.