Pacquiao cerró la trilogía con otro triunfo discutido
Juan Manuel Márquez brilló, pero el filipino conectó más golpes


Treinta y seis asaltos después, la llama de la polémica no se apagó. Se avivó. Porque la trilogía Manny Pacquiao-Juan Manuel Márquez se cerró en falso en Las Vegas, con una victoria por decisión mayoritaria para el filipino muy discutida, aunque no se pueda hablar de robo.
Las cartulinas de los jueces registraron 114-114, 115-113 y 116-114. Y mientras el inagotable Michael Buffer las iba cantando, la parroquia mexicana que copaba la mayoría de los 16.368 asientos del MGM comenzó a abuchear. Dan Rafael, reputado especialista de ESPN, se decantaba por el nulo. Como Bryan Armen, de Sports Illustrated. En The Ring optaban por Dinamita. La popular Lederman Card que va realizando en directo un exjuez en la HBO caía del lado de Pacman. Conclusión: la lucha fue más enconada que nunca, el nulo parecía lo más justo e incluso si el cinturón del welter de la OMB se lo hubiera ceñido Márquez casi nadie lo hubiera visto mal.
El homenaje a Joe Frazier, con Mike Tyson tocando diez gongs en su honor, se olvidó pronto cuando Márquez, que hacía el esfuerzo de subir desde el peso ligero, entraba en el ring mientras atronaba el corrido No me sé rajar. No lo hizo. No se arrugó. Y optó, con los sabios consejos de Nacho Beristain, por no entrar en la distancia corta. En ese territorio donde el diablo bufa y sus puños se hacen invisibles de lo rápido que viajan.
Cortes.
La impresión general que iba quedando es que el mejor libra por libra del mundo se veía superado. Conectó más golpes (ver gráfico), pero menos nítidos y potentes. En los rounds cuarto, quinto y séptimo la derecha del de México DF (38 años por 32 del filipino) percutió tremenda en el rostro del diputado, que acabó con un corte en el labio y otro en la ceja derecha. Pero la clave estuvo en los tres últimos asaltos, donde Márquez bajó un poco el pistón. Los tres jueces le dieron dos de esos tres episodios a Pacquiao.
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Y ahí se desequilibró la balanza. Como la inclinó el negocio: Pacquiao (22 millones de dólares asegurados de bolsa frente a los 5 de su rival) es la punta de lanza de la todopoderosa Top Rank, la promotora de Bob Arum. Y una derrota habría alejado la posibilidad, que se atisba lejana, de un duelo con Floyd Mayweather.
La cara de Pacman, que sale con un récord de 54-3-2, no denotaba satisfacción. Freddie Roach, su preparador, reconocía que había sido "el combate más cerrado (de los tres), pudo ganarlo cualquiera". Beristain gritaba a su pupilo "¡Que no te tire, que va igualado!" en el undécimo para pasar luego a denunciar un "robo clarísimo". Arum, que salía a toda prisa para no ser "linchado por los mexicanos" dejaba caer la posibilidad de revancha. El bravo Márquez la merecería, pero...