Pacquiao-Márquez: el pesaje fue de récord
6.000 personas entraron al MGM y muchos se quedaron fuera


Con ustedes, desde Ciudad de México, Juan Manuel Dinamitaaaaaaaa Márquez", voceaba Michael Buffer, speaker del boxeo por excelencia, en el pesaje del gran combate que se celebró la pasada madrugada en Las Vegas entre el mexicano y Manny Pacquiao.
Al igual que horas más tarde haría sobre el ring del MGM Grand Arena, Buffer presentaba a los boxeadores ante una multitud, en este caso inesperada. El mítico hotel de la Ciudad del Juego no fue precavido y sólo habilitó una parte de sus 17.000 asientos. Muchos aficionados se quedaron fuera. Los que entraron, más de seis mil personas, lucían los más llamativos atuendos en honor a sus héroes. Los latinos, con Márquez, gritaban el ya universal "¡sí, se puede!" confiados en la machada. Luego el turno le llegó al Pacman, muy aplaudido por sus numerosos fans, muchos disfrazados del conocido personaje del videojuego que triunfó en los ochenta, y hasta alguno, explotando su parecido, cobraba por dejarse fotografiar afirmando que se trataba del primo del púgil. Unos y otros corearon el "Manny, Manny", respondido por el filipino con una reverencia.
Márquez se despojó de la ropa para dar en la báscula 142 libras (64,4 kilos), casi diez más de las que lucía hace sólo un año. Pacquiao, 143 (64,8), donde se siente cómodo. El tradicional cara a cara, sin excentricidades, ante la mirada de Tyson y Holyfield, que acudieron al evento, y bien podrían haber sido protagonistas de haberse cruzado. Todo en un show que, por expectación, se puede contar como el primer asalto del combate.
Noticias relacionadas
PPV
1,5 millones de compras era la previsión de Bob Arum, promotor. Un día antes ya eran 500.000. De cumplirse sería la sexta de la historia, segunda de peso no pesado.