"Puedo llegar a comer tres kilos de carne al día"
Del Río compartió con AS su preparación antes del Arnold Classic

Apenas queda media hora para que Alfonso del Río (Tarifa, 1977) compita en la semifinal del Arnold Classic Europa Pro, celebrado en Madrid el pasado fin de semana. Este simpático andaluz de 34 años, 1,82 de altura y 130 kilos, recibe a AS con una sonrisa. Está ante el evento más importante de su vida, el tercero del mundo del fisicoculturismo tras Míster Olympia y el original Arnold Classic, y no se le nota nervioso. Además, estará presente Arnold Schwazenegger, un ídolo para los miles de aficionados a este deporte que se dieron cita en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.
Del Río comienza su rutina antes de salir al escenario mientras responde a AS. Lo primero, calentar. "Llevo dedicándome a este deporte desde los 20 años. Siempre me han gustado los cuerpos fuertes y poco a poco me metí en competición". No obstante, Alfonso nació con un peso de cinco kilos y antes de dedicarse en cuerpo y alma al fisicoculturismo ya pesaba 100. De hecho, puede alcanzar los 160 durante la preparación para una competición. Para ello, la alimentación es fundamental: "Estamos a dieta durante todo el año. Este es un deporte muy sacrificado. Debemos comer siete u ocho veces al día, con muchas calorías para ganar masa muscular. Yo consumo 10.000 calorías por jornada. Imagínese. Puedo comer tres kilos de carne diarios. Lo que yo pido en una carnicería para mí, hay familias que no se lo comen casi en un mes. Si partimos de esa base, es normal que yo esté más desarrollado. Además, para preparar una competición no bebemos agua en la víspera con el objetivo de que la piel se pegue al músculo".
El entrenamiento es la base en este deporte. En el caso de Alfonso, es dueño del gimnasio Francisco del Yerro, en Madrid, y entrenador personal. "Trabajo todos los días todo el tiempo que puedo. Ganarse la vida sólo compitiendo es difícil, por lo que hay que compaginarlo con otras cosas", reconoce mientras su cuñado le unta de aceite antes de salir a escena. "Es fundamental que los músculos brillen bien durante la competición. Para ello, le damos un tinte el día de antes y luego aceite para que brille más", nos dice el hermano de su mujer, que también trabaja en el gimnasio.
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Dóping.
Ya con los músculos preparados y la piel brillante, Del Río nos habla de dóping: "Puede parecer que usamos más sustancias ilegales que otros deportistas porque estamos más desarrollados, pero no es así. Como en cualquier deporte, hay algunos que hacen trampas y otros que no. Aquí también pasamos controles y, al que le pillan, le sancionan". Del Río no pudo ganar el título, pero volverá a intentarlo...
