Aguinagalde arrolla al Silkeborg danés
El pivote, la gran baza en ataque

El Atlético de Madrid debutaba ayer en Europa, pero nervios, lo que se dice nervios, sólo los tuvo el joven Markussen, que se vestía de largo en su país, y delante de Landi no tuvo remordimientos para soltar el brazo, aunque el portero del Silkeborg le acabó comiendo la tostada con 2 de 6. Pero el resto de los rojiblancos, en la misma tónica de lo que va de temporada: tranquilidad, con su ritmo arrollador, que va envolviendo a los rivales hasta que estallan, sin necesidad de apabullar.
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Esa conciencia de su superioridad la puso en práctica ante 11.000 daneses. En un día no muy acertado para algunos jugadores infalibles (Abalo y Kallman, por ejemplo), el Atlético de Madrid explotó primero el lanzamiento de Lazarov, y luego las combinaciones de Entrerríos con Aguinagalde (9 goles de 11 lanzamientos, penaltis y exclusiones); y el pivote fue como una apisonadora en los seis metros, con los giros por la izquierda o por la derecha, imposibles de controlar por un buen Landi.
De esa manera, sabedor de dónde estaban sus mejores bazas en ataque, marcó las diferencias el Atlético enclavado en un grupo complicado. Además, cuando sube la tensión en defensa, aunque sin Dinart, se convierte en inabordable. Sin duda, una buena manera de preparar su presentación en Vistalegre el próximo domingo.
