ASOBAL | AT.MADRID 41 - BM.HUESCA 29

El Atlético sólo pudo romper el partido en el tramo final

El Atlético sufrió más de lo previsto para imponerse (41-29) a un Balonmano Huesca, que tan sólo se rindió en los minutos finales de un encuentro en el que el meta Hombrados fue el mejor.

Agencia de Noticias
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Comienzan a convertirse en costumbre los dubitativos arranques del conjunto madrileño, que parece necesitar del correr de los minutos para engrasar la maquinaria, especialmente en el plano defensivo. Una circunstancia que no desaprovechó, tal y como ya hiciera la semana pasada el Torrevieja, el Balonmano Huesca para tomar la delantera en el marcador de la mano del serbio Milos Pesic y, sobre todo, del central Alex Álvarez

Ventaja que llegó a crecer hasta unos sorprendentes tres tantos (2-5), que daban fe de desconcierto defensivo y ofensivo del Atlético, a quien la apuesta de Talant Dujshebaev por alinear de inicio a Cañellas, Entrerríos y Jurkiewicz, que actuó de extremo izquierdo, no le dio resultado.

Pero los recursos de los madrileños son inagotables y si la "primera unidad" no tiene su día, la segunda, comandada por un hiperactivo David Davis en defensa, siempre puede acudir el rescate ante cualquier contratiempo.

Con Davis y Abaló liderando la mejoría defensiva, el Atlético pudo por fin mostrar su vertiginoso juego de contragolpe, lo que no solo le permitió dar la vuelta, sino adquirir una renta (12-8), que pareció encarrilar el duelo para los rojiblancos.

Nada más lejos de la realidad, pues los de Dujshebaev tras su fulgurante reacción, volvieron a caer en la misma falta de concentración del inicio del encuentro, hasta permitir que el Huesca igualase al descanso el marcador (14-14) con un gol, ya con el tiempo parado, del argentino Federico Vieyra.

Un gol que agigantó la moral de los oscenses, que hicieron olvidar en el arranque del segundo tiempo su condición de recién ascendidos, con un inteligente juego de ataque, culminado por el pivote Víctor Tremps, y un infranqueable Blaz Voncina, que con sus paradas hizo cundir el nerviosismo en el bando atlético.

Pero si Voncina estuvo brillante, no menos lo estuvo José Javier Hombrados, que se encargó de acabar con sus intervenciones con los problemas rojiblancos, que blindada su portería por el internacional español pudieron correr de una vez por todas.

Así a la carrera, los madrileños volvieron a adquirir a los cuarenta y dos minutos una máxima renta de cuatro tantos (25-21), que pese al empeño de Pesic y Alex Álvarez ya no haría sino crecer hasta el final del encuentro.

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Gracias, sobre todo, a la efectividad en el pivote de Edu Fernández, máximo realizador del Atlético con nueve tantos, y el danés Nikolaj Markussen, que evidenció que sus 213 centímetros no son ningún impedimento para volar al contragolpe.

Contras que se multiplicaron en los minutos finales en los que el Atlético de Madrid, que se permitió el lujo de cerrar el choque con el juvenil Antonio Díez bajo los palos, engordó su renta hasta unos doce goles (41-29), un excesivos castigo para los méritos del Huesca.

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