Daegu: guerra al dopaje

Atletismo Campeonato Mundial

Daegu: guerra al dopaje

Daegu: guerra al dopaje

La Federación Internacional de Atletismo ha puesto en marcha el más ambicioso programa antidopaje de la historia del deporte, con motivo de los Mundiales de Daegu. Habrá controles de sangre de todos los participantes, con toma de muestras en la Villa de Atletas.

La Federación Internacional de Atletismo hará análisis de sangre a los 1.945 atletas de 201 países que competirán en los Campeonatos Mundiales que comienzan el sábado en Daegu. Objetivo: detectar manipulaciones en la sangre, como autotransfusiones (lo que intentaba Alemayehu Bezabeh) o el uso de EPO, hormonas del crecimiento o anabolizantes. Se trata del mayor programa antidopaje en la historia del deporte. Los controles ya se están efectuando en un edificio construido expresamente para este motivo en la Villa de los Atletas. Aquellos que se nieguen serán excluidos del Campeonato.

Laboratorios. Los primeros análisis se harán en el laboratorio de Daegu, acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) y las muestras serán analizadas de nuevo posteriormente en Lausana, uno de los más prestigiosos laboratorios mundiales, precisamente el que cazó a Alberto García con EPO.

Los datos extraídos de este ambicioso programa se utilizarán en el futuro para comprobar la evolución hematológica de los atletas. Estos análisis sanguíneos se solaparán con el programa antidopaje habitual, en el que unos 500 deportistas se someterán a análisis de orina, fuera y dentro de la competición. En la imagen de la derecha puede observarse el lugar donde los atletas serán controlados. Los espejos tratan de evitar la manipulación fraudulenta de la orina.

En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, los húngaros Adrian Annus y Robert Fazekas vencieron en sus pruebas, pero fueron sorprendidos orinando a través del un pene de plástico enlazado a una bolsa en la que había orina no contaminada por dopaje. Fueron castigados con dos años.

Robert Fazekas, por cierto, vuelve a competir en Daegu. Se espera que se haya redimido y no utilice ya esos truculentos y escatológicos sistemas para evadir los controles antidopaje. En todo caso, lo tendrá ahora más que difícil, con el sistema universal de análisis sanguíneos.