Benavides mira a Londres y el relevo conquista el oro
España cierra el Mundial de Szeged con cuatro medallas.


Tres medallas en la última jornada posibilitaron que la Selección de piragüismo se marche del Mundial de Szeged (Hungría) con una sonrisa. Hasta ayer, la competición había dejado que sólo el eterno David Cal, con su plata y clasificación olímpica en C-1 1.000 del viernes, había sido capaz de cumplir en la gran cita de este ciclo preolímpico. Pero ayer el bronce con billete a Londres de Alfonso Benavides en C-1 200, el oro del relevo en K-1 y el bronce de José Luis Bouza en C-1 5.000, éstas dos últimas pruebas no olímpicas, mejoraron sensiblemente el balance: cuatro metales y dos clasificados para los Juegos.
La hazaña del día llegó de la mano del joven Benavides. Este veinteañero se ha convertido en la principal promesa del piragüismo español. Plata en el Europeo de junio, el balear logró la plaza para el Mundial derrotando a Cal en el clasificatorio y ayer confirmó todo lo bueno que se espera de él. En la final del C-1 200, una prueba donde quedar entre los siete con billete olímpico le dejaba "más que satisfecho", consiguió la medalla de bronce: "Quién me lo iba a decir hace seis meses".
Antes, a primera hora, José Luis Bouza lograba otro bronce en la maratoniana C-1 5.000 en una prueba "con muchos problemas" que sólo le permitieron luchar por la tercera plaza. El único oro para España llegó a última hora. Ekaitz Saies, Pablo Andrés, Carlos Pérez Rial y Saúl Craviotto se imponían en el relevo K-1 (no se olvidaron de dedicárselo al recientemente fallecido Amando Prendes). "Un logro bonito poder decir que España es el único país que ha ganado el relevo K-1 desde su creación, hace tres años" apuntó Craviotto, si bien aclaró que él y Perucho Rial se van con sensación "agridulce" por no lograr el pase olímpico en K-2 200.
Balance. Y es que los campeones en Pekín en el medio kilómetro han sido una de las decepciones al no poder clasificarse en la nueva distancia. Pero, al contrario que los K-4, que ya no optarán a los Juegos, ellos tendrán otra oportunidad en el Europeo preolímpico de 2012. Una competición donde aún no saben si deberán acudir Ekaitz Saies y Teresa Portela, en K-1 200, ya que tras sus victorias de ayer en la final B están a la espera de la reasignación de plazas, que se hará el próximo miércoles por la Federación Internacional.
En 2001, un año mágico para 'Sete'
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Alfonso Sete Benavides, a sus 20 años, es una de las sensaciones del piragüismo internacional. Entrenado por Kiko Martín ("el que siempre está conmigo") en el Real Club Naútico de su pueblo, Pollença, a donde su madre le mandó de niño para que hiciera deporte, el palista balear saltó a la fama al lograr la plata en el Europeo de Serbia.
A él mismo ni se le pasaba por la cabeza ir a Londres hasta su papel en Belgrado. Luego ganó a Cal su plaza en C-1 200 en el control selectivo español. Ayer en Szeged, la meca del piragüismo por donde han pasado más de 60.000 espectadores, se ha confirmado como candidato a medalla olímpica.