McIlroy arrasa como Tiger en el camino a su primer grande
Sergio volvió a su nivel más alto
A los 22 años ha llegado la hora de Rory McIlroy. El prodigio de Irlanda del Norte tampoco falló en el último día en el Congressional de Maryland y ayer al cierre de esta edición luchaba no por ganar el US Open, el primer grande de su vida, sino por ser el que lo hace con un registro más bajo. El récord estaba hasta ayer en manos de Tiger, que lo hizo en 2000 cuando ganó en Pebble Beach con -12 y 15 golpes de diferencia respecto a Els y Jiménez, segundos por aquel entonces. Al cierre, McIlroy estaba en -16 y aventajaba en 8 a Yang.
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Los números hablan y las similitudes entre el niño pecoso de Holywood con una l y el Tigre, ya han sido comentadas estos días en el Congressional. "Su estilo es increíble. Casi tigresco", decía el australiano Day, otra de las grandes promesas mundiales del golf (24 años) que reivindicó "la nueva generación de la que Rory es líder". Si compararlo con Tiger es atrevido, Paddy Harrington fue más allá: "Si tenemos que hablar de sucesor de Nicklaus, aquí tenemos uno que gana grandes con 22". El primero de Tiger llegó con 21.
Rory, que ya tenía top-tens en majors, explica su mejoría: "He cambiado mucho. Estar en cabeza en grandes me ha ayudado. Pienso con más claridad". McIlroy sucedería en el palmarés del US Open a su padrino norirlandés McDowell. Serían los dos únicos europeos en ganar aquí en 40 años. Sergio, que superó con creces el día de movimiento, iba cuarto al cierre y mostró plena recuperación.