Arde Vancouver

Hockey hielo | Disturbios tras el final de la liga

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reuters y afp

Incendios y saqueos al perder los Canucks la Stanley Cup

Minutos después de que los Canucks fueran derrotados por los Bruins de Boston por 4-0 en la final de la NHL, las calles del centro de Vancouver, quizá la ciudad más limpia y cuidada de toda América del Norte, fueron tomadas por las masas, que atacaron a los pocos agentes del orden que se encontraban en el lugar, y no pudieron hacer nada para evitar la violencia.

Los antidisturbios de Vancouver y de varias localidades cercanas tardaron más de cinco horas en recuperar el control. El saldo final asusta: 150 detenidos; 50 tiendas destruidas, algunas totalmente quemadas; 15 coches destrozados y 100 heridos (14 policías) de diversa consideración, con cortes, mordiscos y uno de ellos con una contusión cerebral.

Las autoridades de Vancouver creen que los cabecillas de las revueltas que siguieron a la derrota del equipo local en la Stanley Cup no eran aficionados al deporte, sino anarquistas y jóvenes antisistema que provocaron pérdidas por varios millones de dólares.

Por sorpresa.

El alcalde, Gregor Robertson, reconoció ayer que fueron "sorprendidos": "Nos pillaron desprevenidos, porque no teníamos noticias de que se preparaba algo así. Los grupos de vándalos tomaron las calles, golpearon a los agentes, arrojaron piedras contra los clientes de varios restaurantes donde cenaban tranquilamente, y luego se dedicaron a destruir las vitrinas de bancos, tiendas de ropa y distribuidores de vehículos para causar daños de forma indiscriminada".

El ayuntamiento había invitado a los seguidores de los Canucks a ver el partido en unas pantallas gigantes de varios parques, y unas 100.000 personas respondieron a la invitación del consistorio debido a la gran pasión que existe en Canadá hacia el hockey sobre hielo, el deporte nacional en aquel país. "La policía permitió que la gente entrara con mucho alcohol en los puntos de encuentro, y después de que terminara el partido había muchas personas que lo único que querían era atacar a los agentes y destrozas cosas", aseguró un testigo presencial de los disturbios.

Lo peor de estos incendios y saqueos es que no se trata de la primera vez en que la afición de Vancouver reacciona con violencia ante una derrota de los Canucks. En 1994, cuando perdieron la Stanley Cup frente a los Rangers de Nueva York, también se produjeron incidentes callejeros que causaron 200 heridos y un millón de dólares en daños materiales.