Atletismo | Nacionalizados

El atletismo es el rey de las nacionalizaciones

La Carta de Naturaleza es un instrumento jurídico que permite al Gobierno (a instancias del Consejo Superior de Deportes) conceder la nacionalidad 'a dedo', sin que los beneficiados cumplan más requisito que el interés del país. En el deporte, desde 1994 se han producido 43.

Johann Muehlegg
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

España se ha convertido en un país de acogida para inmigrantes en busca de un mejor nivel de vida, pero también de deportistas de los que se pretende aprovechar su calidad para fortalecer aún más los éxitos internacionales del deporte español. Para ello se ha utilizado muy a menudo la Carta de Naturaleza, instrumento jurídico que permite conceder el pasaporte a dedo, sin más criterio que la decisión política del gobierno de turno.

Hay documentados 43 deportistas de élite que han adquirido la nacionalidad por esa vía desde que existe la figura del secretario de Estado para el Deporte (1980). En algunos casos con el objetivo nada enmascarado de conseguir medallas: el esquiador alemán Johann Muehlegg, el balonmanista serbio Sterbik, la baloncestista de San Vicente y las Granadinas Lyttle, los atletas Bezabeh (Etiopía) y Onyia (Nigeria)...

Pero también se han nacionalizado hijos de inmigrantes, bien adaptados a la sociedad española, como los regatistas Lucas y Florian Trittel (Alemania) o el atleta Mohamed Marhoum (Marruecos), el último en adquirir la nacionalidad el pasado viernes 3. El récord de juventud lo tiene la gimnasta Daniela Roxana Popa, hija de rumanos, que se hizo española con 11 años.

Noticias relacionadas

El deporte más beneficiado por las nacionalizaciones por Carta de Naturaleza es el atletismo (12), seguido del baloncesto (8) y el balonmano y la gimnasia (4). En atletismo hay muchos más nacionalizados que esos doce, pero han conseguido su nuevo pasaporte por estancia o por matrimonio, como es el caso de la excubana Niurka Montalvo.

La gran mayoría de las nacionalizaciones se ha producido en la etapa de Jaime Lissavetzky como secretario de Estado. Los motivos son diversos: su mayor permanencia en el cargo (siete años, los mismos que sus cinco antecesores inmediatos juntos), la progresiva emergencia de hijos de inmigrantes y, también, una mayor voluntad política de conceder la nacionalidad. Un camino sobre el que no va a transitar Albert Soler de momento y al que tampoco es muy favorable Alejandro Blanco (COE). Serge Ibaka (congoleño que jugó en el Manresa y que ahora está en la NBA) lo tiene prácticamente imposible.

Te recomendamos en Polideportivo