El Barcelona acaricia las semifinales del Indoor

BARCELONA 14 - REAL SOCIEDAD 6 | indoor

El Barcelona acaricia las semifinales del Indoor

El Barcelona acaricia las semifinales del Indoor

Los donostiarras tendrán que echar mano de jugadores como Idiákez y Cuyami en la vuelta si quieren soñar con la remontada.

Calafell volvía a ser el feudo blaugrana en esta Ida de los Cuartos de Final de la Liga Fertiberia. Con todos los barcelonistas en la calle celebrando el campeonato de Liga aún quedaban algunos y no pocos, que querían ver a aquellos que celebraban este mismo título hace apenas unos años. El rival de esta noche, la Real Sociedad, no era precisamente el mejor invitado para un partido de esta importancia, más aún sabiendo que de tres enfrentamientos entre estos dos equipos, dos de ellos fueron a parar a las arcas realistas.

La carta de presentación de estos dos equipos esta noche era prácticamente inmejorable. El FC Barcelona con cuatro victorias en otros tantos partidos y La Real con tres nos hacían pensar en un gran espectáculo con goles, pero también con diferentes estilos futbolísticos. La clase barcelonista contra el empuje donostiarra, algo que se pudo comprobar en los primeros compases de partido. La falta de Milla, creador del juego catalán no se notó en exceso y aunque es verdad que el turolense maneja como nadie el tempo del partido, para eso estaba Sergi, un verdadero pulmón en todos los sentidos para su equipo. Defiende, ataca, pasa bien y define. El jugador total.

Los realistas no obstante, se adelantaron en el marcador por mediación de Irazusta. Empujaban los donostiarras sabedores que la defensa no es el mejor arma del Barcelona. Empató el Barcelona por medio de Ezquerro y el partido pasó por una fase sin un claro dominador. Quizás los hombres de Santi Bakero tenían más posesión y llegaban más a la portería de Angoy, pero el portero azulgrana realizó espléndidas intervenciones que privaron a La Real de adelantarse en el marcador.

Por el contrario, el Barça salía al contragolpe cada vez que podía y lo hacía con mucho peligro, más del que le gustaría a su rival. Sergi era el encargado de salir con el balón hacia arriba para encontrar las mejores posiciones de sus compañeros para rematar en franca superioridad. También los hicieron de jugada personal, como Christiansen, quién se zafó de dos rivales para pegarla con su poderosa zurda al palo izquierdo de Andonegui, quién defendió la portería donostiarra en esta primer mitad.

La Real manejaba el juego pero los goles caían a cuentagotas, sobre todo salían de las botas de un Zudaire que estuvo sensacional cada vez que le caía el balón. La primera mitad tocaba a su fin cuando Albert Tomás, muy bien por cierto, le metió un balón elevado a Sergi que el capitán azulgrana empaló con una preciosa volea para subir al electrónico una diferencia de cuatro goles, que fue con la que ambos equipos se marcharon al descanso.

Si por algo se caracteriza La Real es por ser el equipo más físico del campeonato y no bajar nunca los brazos, esté como esté el marcador. El Barça lo sabía y los primeros minutos de esta segunda mitad iban a resultar esenciales para el devenir del partido y el Barça lo controló de principio a fin. Salieron los hombres de Sánchez Jara a por todas pero sin volverse locos, conocedores de que el resultado, tal y como estaba, era una renta más que importante para el partido de vuelta. El caso es que como hoy el primer equipo celebraba su título liguero por las calles de Barcelona, ellos querían poner pie y medio en las semifinales de la Liga Fertiberia.

La Real no encontraba ni su fútbol ni su manera de jugar en esta segunda parte. Desaparecieron los jugadores donostiarras y buena prueba de ello fue que su primer gol no llegó hasta los dieciséis minutos, cuando al Barcelona ya le había dado tiempo a marcar tres y dejar el partido más que sentenciado. El festival blaugrana continuó en estos minutos finales hasta completar un maravilloso partido en el que La Real bajó los brazos antes de lo esperado, no siendo demasiado fiel a su estilo de juego y las bondades que les han llevado hasta aquí.

Con ocho tantos de diferencia a favor, el Barcelona pone pie y medio o casi los dos en las semifinales de la competición, mientras que los donostiarras tendrán que echar mano de jugadores como Idiákez y Cuyami en la vuelta si quieren soñar con la remontada. EL FC Barcelona sigue de fiesta, esta vez, con el Fútbol Indoor.