Chris Wood se coloca nuevo líder en el Iberdrola Open

MALLORCA | GOLF

Chris Wood se coloca nuevo líder en el Iberdrola Open

Pula es un campo corto, de par 70 cuando lo común es 72, pero exigente. Así lo rediseñó Olazábal -quien pasó hoy con holgura el corte- y así lo atestiguan los números.

Si el inglés Westwood (Lee) lidera el ránking mundial, su joven compatriota Wood (Chris) se ha convertido en el jefe en Pula, sede del Iberdrola Abierto de Mallorca que vuelve a presentar y con orgullo el corte más alto de la temporada (+4) del circuito europeo de golf.

Pula es un campo corto, de par 70 cuando lo común es 72, pero exigente. Así lo rediseñó Olazábal -quien pasó hoy con holgura el corte- y así lo atestiguan los números: ha marcado el corte más alto de la temporada -hasta hoy lo tenía el Masters de Qatar (+3)-; el año pasado fue el segundo más alto del mundo (+6), tras el Open estadounidense, y en 2006 llegó acabó como el mayor del planeta (+8).

"Para mí esto es un orgullo", recalcó a EFE el presidente de Pula Golf, Romeo Sala, quien por añadidura ganó la apuesta que lanzó al gerente de la Federación Española, organizadora del Abierto de España la semana pasada en El Prat, sobre qué campo arrojaría un corte más elevado.

El Prat lo dejó en +2, y Pula y su presidente ganaron la apuesta, a pesar de que Chris Wood, un joven inglés de 23 años, lanzó un ataque formidable (65 golpes) a las exigencias del recorrido para alcanzar el liderato con tres golpes de renta.

Wood, aún un golfista modesto, sin victorias y el 119 del mundo, tomó ventaja sobre su compatriota Matthew Nixon y el veterano norirlandés Darren Clarke. "He jugado de lujo", comentó el líder, a quien solamente una rama de un arbolito pegado a la calle del hoyo 16 le frenó su ''driver'' y le metió en la tarjeta el único "bogey" del día.

"Me gustan los campos exigentes, en los que hay que pensar. Este es uno de ellos. Aquí el golf de bombarderos no tiene cabida", explicó Wood (seis ''birdies'' hasta el citado árbol del hoyo 16). El golf inglés, que este año domina el panorama con tres representantes entre los siete primeros de la lista mundial (Westwood, Donald y Casey), sonríe también en Pula gracias, sobre todo, al líder, Wood, y a Dixon, al contrario que ocurre con los jugadores locales.

De los veinte hombres que caminan bajo el par del campo sólo dos son españoles: el valenciano Carlos del Moral y el barcelonés Pablo Larrazábal, ambos con -1 e igualados en el duodécimo lugar. Las expectativas de ascender puestos en la ronda del sábado sobre Larrazábal y Del Moral estarían fundamentadas de no ser porque el primero cojea ostensiblemente por el campo, debido a una tendinitis en la rodilla izquierda, y el valenciano mantiene una huida del ''swing'' que calificó la semana pasada como "robotizado".

Larrazábal, que acusa tanto dolor en la rodilla que sube el desnivel de los ''tees'' de espaldas, fue testigo directo del manual de recursos y maestría de José María Olazábal, quien avanza hasta el domingo pese a su pobre rendimiento desde el ''tee'' (hoy sólo dos calles atrapadas).

Wood fue quinto el año pasado en este mismo torneo y su progresión ya en 2011 le llevó a perder, a comienzos de año, un desempate entre tres en el Abierto de África -Manolo Quirós fue el segundo damnificado-.

Quizá el Abierto mallorquín se prepara para la quinta victoria de un golfista inglés en lo que va de temporada, aunque Pula, su orgulloso corte y sus dificultades sean palabras mayores.