Sus compañeros y rivales coinciden: "Era un genio"
Tanta gente quiso estar tan cerca de Seve que al iniciarse la misa, Iván, uno de los sobrinos de Seve, tuvo que suplicar que algunos infiltrados dejaran los primeros bancos de la iglesia, como estaba organizado, para los familiares y amigos íntimos que habían llegado a Pedreña desde muchos rincones del mundo. Entre ellos estaban cinco capitanes de la Ryder Cup, Nick Faldo, Bernard Gallacher, Sam Torrance, Colin Montgomery e Ian Woosman. Emocionados, atendieron a los medios, a los que regalaron anécdotas y vivencias compartidas con Seve. "Era el mejor embajador con el que podíamos soñar. Le queríamos mucho. Era genial", dijo Faldo. "El golf europeo es ahora lo que es gracias a Seve". "Fue un héroe". El quinteto fue reclamado por los numerosos fans que se agolparon en la calle Hontañón Castanedo. Montgomery fue más allá. "Era un genio difícil de ver más".