Ballesteros recibe el último y cálido adiós en Pedreña
Los vecinos de Pedreña se vuelvan en su despedida. Cinco capitanes de la Ryder formaron parte de la comitiva.

Tal y como era su deseo, Severiano Ballesteros ha recibido el último adiós en Pedreña, el pueblo donde nació, con una ceremonia sencilla y familiar en la iglesia de San Pedro. Así lo dejó escrito el gran genio del golf antes de morir a causa de un cáncer cerebral. La misa ha sido televisada dada la conmoción que ha generado su reciente fallecimiento.
Sus cenizas fueron trasladadas desde su casa hasta la capilla por sus tres hijos y tres hermanos. El cortejo fúnebre salió a las 12:50 horas encabezado por un gaitero escocés, en recuerdo del gran vínculo del golfista con Gran Bretaña. La comitiva estuvo acompañada por el equipo de remo de Pedreña -el padre de Severiano fue remero y la trainera del club lleva el nombre de Severiano Ballesteros- y varios niños de la Fundación Severiano Ballesteros, que portaron un hierro 3, palo con el que el golfista cántabro comenzó a deslumbrar al mundo. Y junto a ellos recorrieron el camino hacia la iglesia cinco capitanes de la Ryder Cup: Nick Faldo, Bernard Gallacher, Sam Torrance, Colin Montgomery y el entrante José María Olazabal, que fue el primero en llegar al domicilio del golfista.
A la parroquia sólo tuvieron acceso unos trescientos allegados del legendario deportista, entre familiares, amigos y algunos cargos institucionales. No faltaron a la cita ni el presidente del COE, Alejandro Blanco, ni el Secretario de Estado para el Deporte, Albert Soler, así como otras grandes figuras del deporte y el espectáculo como Miguel Induráin, el director de relaciones institucionales del Real Madrid, Emilio Butragueño, el expresidente blanco Ramón Calderón, Michael Robinson, el torero Enrique Ponce. También estuvieron presentes el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, la vicepresidenta Dolores Gorostiaga y el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, junto a su esposa.
La representación del mundo del golf no sólo se limitó a la presencia de los cinco capitanes de la Ryder Cup. También se personaron figuras del golf español como Miguel Ángel Jiménez, e internacionales como Lee Westwood, actual número uno mundial.
Minutos antes del inicio del funeral, miles de habitantes de Pedreña se agolpaban a las puertas del templo para dar el último y sincero adiós a su vecino más ilustre. Todos los paisanos siguieron el funeral a través de tres pantallas gigantes de televisión. No menos numeroso ha sido el despliegue de medios de comunicación destacados en su localidad natal.
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El momento más emotivo de la ceremonia se produjo cuando dos de los hijos de Severiano tomaron la palabra en la iglesia para recordar la memoria de su padre y se cerró con un sentido aplauso. El hermano mayor del golfista fue el encargado de portar las cenizas de Severiano de vuelta a casa, donde serán esparcidas junto al magnolio que él mismo plantó y tanto quería.
La ceremonia religiosa fue oficiada por el párroco de Pedreña, Juan Cuevas; el sacerdote de la iglesia Pedro Cea, y el párroco de Suances, Baldomero Maza.