El 'niño' Winter-Levy dirige el éxito de Oxford
Oxford venció por doce segundos de ventaja a Cambridge en la tradicional regata sobre el Támesis. Los ganadores fueron dirigidos por un joven timonel estudiante de Filología Inglesa e hincha del Liverpool. Sólo había un extranjero en la tripulación.

Sam Winter-Levy, un timonel de 18 años, ocho meses y once días, dirigió con precisión las paladas de los Black Blues y devolvió ayer a Oxford la hegemonía perdida el año pasado en el Támesis frente a Cambridge, en la 157ª edición de la regata más antigua y más famosa del mundo.
El Niño Sam era el timonel más joven del último siglo, pero también, parece, el más sabio. Porque supo administrar a la perfección las fuerzas de sus compañeros, les hizo distanciarse casi desde el principio de los Light Blues, que eran favoritos en las apuestas, e hizo pasar a su barco en primer lugar bajo el Puente de Chiswick, punto final del recorrido.
Terminaron en un tiempo de 17:32, con doce segundos de ventaja sobre Cambridge, pero lejos del récord de la competición, que ostenta la universidad derrotada ayer desde 1998, con un minuto y trece segundos menos de lo cronometrado ayer por sus oponentes.
Cambridge, cuyos remeros estaban al mando de la diplomada en Teología Liz Box, mantiene la plusmarca sobre el río londinense y también son los mejores históricamente: 80 victorias lights sobre 76 triunfos darks.
Noticias relacionadas
Oxford presentaba la embarcación más británica, con sólo un extranjero, Moritz Hafter, alemán aunque nacido en Zúrich, estudiante de Económicas y remero número uno, en la proa del navío. En el banco número seis remaba Constantin Louloudis, el único de los presentes que tiene posibilidades de ser olímpico en Londres.
Los campeones promediaban 23,5 años de edad, 1,89 metros de estatura y 91 kilos de peso. Una tripulación dura y compacta, con un niño llamado Sam a la batuta.
