La Roja toma Brasil
En su primera participación, España venció en el Grand Prix de Brasil derrotando a la anfitriona en un pabellón a reventar. La mejor manera posible de quitarse la espina del Mundial de 2008, donde la Selección dirigida por José Venancio cayó ante los brasileños en la tanda de penaltis.


Tras caer en el Mundial, España demostró ayer que aún está por derecho en el olimpo del fútbol sala mundial. Su victoria en el Grand Prix brasileño (un Mundialito donde no faltaba ninguna selección de primer nivel) es un doloroso golpe a su archienemigo por dominar este deporte, Brasil.
Un triunfo de mérito al lograrlo frente a la campeona mundial, rompiendo una racha de 163 partidos invictos de Brasil, en su cancha y en un campeonato organizado por y para el triunfo de la verdeamarelha. Hasta ayer el torneo (sexta edición) no conocía otro vencedor.
Gesta.
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Este año, en un intento por dotarle de prestigio internacional, se invitó a la campeona de Europa, España. Y los ya conocidos como los 15 de Anápolis no defraudaron. En la final esperada, ante un pabellón lleno, dieron una auténtica lección.
Con la defensa y la contra como bandera, un Usín que llegó como promesa y se marcha como realidad, tras pase de Alemao, y Ortiz, en una obra de arte picando el balón desde 30 metros, enmudecieron un Newton de Faria que sólo recuperó la ilusión tras el descanso, con el gol de Fernandinho. Ahí comenzó el asedio local y, también, la exhibición de Amado. Los intentos brasileños, en los últimos minutos con Falcao de portero-jugador, murieron en el meta, capitán y líder de otra gesta de La Roja. Por cierto, la enésima.