Miguel Ángel Jiménez: "Vamos a recuperar la Ryder que perdimos en Kentucky"
"Me llamarán el Abuelo, pero voy a batir el récord. Sergio tiene altibajos pero lo mejor que tiene está por llegar. Tiger renacerá de sus cenizas y será el que fue".


Va a ser el jugador europeo más veterano en la Ryder desde que los continentales participan en el torneo (1979). ¿Supone una responsabilidad extra?
No, es una responsabilidad para todos los jugadores que vamos a competir. Estoy batiendo récords de edad en participar, me llamarán El Abuelo, pero todo el mundo sabe qué tiene que hacer. Somos profesionales de golf.
Pero no deja de ser un registro...
Un registro más, sí. El jugador más veterano que hubo en la Ryder fue Langer, con 44 o 45 años, y Montgomerie también participó con 43 o 44, no me acuerdo ya. Y en el equipo americano fue Floyd el más veterano con 51 o Haas con 50. En Europa seré yo quien supere el récord.
El capitán y los vicecapitanes son contemporáneos, salvo Sergio García...
Sí, eso es bueno. Antes de jugar la Ryder fui asistente de Severiano, por ejemplo, en el 97, tenía yo 33.
Es su cuarta Ryder y la primera que disputa en suelo europeo. ¿También es distinta la forma de preparación?
Prepararlo es lo mismo, con los palos y las pelotas, reconociendo el terreno y jugar. Lo más importante de todo es el público.
Su primera participación fue en 1999 con una remontada espectacular de los americanos. ¿Jugó el público un papel decisivo?
Sentirte con las espaldas cubiertas siempre es importante, aunque no por eso se gana o se pierde la Ryder ni ningún evento deportivo. Si te sientes más respaldado y el público te lleva. Es evidente que uno está más cómodo con gente jaleándote que no haciéndolo.
¿Conoce el campo?
Sí, jugamos todos los años el Open de Gales. Gané en el campo de al lado allí en el año 2000. Este campo se ha preparado especialmente para la Ryder y hemos jugado los dos últimos años ahí el Open.
Al ser una competición de equipo en un deporte tan individual, ¿qué varía en la preparación?
No tiene absolutamente nada distinto respecto a un torneo cualquiera. No vas a hacer nada especial, no vas a cambiar tu swing, no vas a variar tu dieta. Haces lo mismo que todos los días, sólo que estás jugando para un equipo y tienes otras responsabilidades porque ya no eres tú el que sale beneficiado o perjudicado, sino un equipo y lo haces todo como equipo. Comemos juntos, desayunamos juntos, cambiamos impresiones, etcétera. Pero no cambia tu manera de entrenarte o de hacer las cosas.
¿Cuál es la labor del capitán y sus ayudantes?
Tiene que hacer que todo funcione perfecto, crear esa sensación de equipo. Él y todos los que trabajan para la Ryder actúan de filtros para que nosotros estemos sólo pendientes de jugar, es una especie de concentración.
¿Llegar a la Ryder se puede comparar como premio al que hace un futbolista durante dos años para jugar con la selección un Europeo o un Mundial?
No tiene absolutamente nada que ver. Esto es un deporte individual. Estás en el equipo no porque te escogen, sino por tus valores deportivos. Aquí no te protege nadie. Si das un golpe malo, hasta luego Lucas. Y si das una patada o un disparo malo en el fútbol, te siguen escogiendo para jugar porque sigues siendo mejor que otros. Aquí lo tienes que demostrar tú. No tiene nada que ver con un deporte de equipo. Lo digo sin menospreciar a ningún deporte pero no se puede comparar.
Llega de dulce: tres torneos ganados en 2010 y vigesimosexto del mundo. En la mejor forma posible, ¿no?
Sí, estoy jugando muy bien, dándole bien a la pelota y jugando con ilusión y divirtiéndome en el campo, que es lo más importante para estar ahí".
Le apenará que no haya más españoles como Sergio García o Álvaro Quirós.
Me apena que no haya más españoles, claro. Desde el año 79, desde que juega Europa continental, es la tercera vez que sólo hay un español. Seve estuvo solo en 1995 y Sergio fue el único en 2002. Me ha tocado a mí defender los colores de España dentro de los colores azules estrellados de Europa contra las listas y estrellas rojas y azules de los americanos....
¿Le preocupa el relevo, ser el único golfista español siendo veterano?
No, no. Tenemos a muy buenos en España. Sergio no está en su mejor momento, pero es magnífico. Lleva 11 años en el candelero y es normal que tenga altibajos. Hay que tener paciencia. Lo mejor de Sergio está por llegar aún. Tiene sólo 30 años. Y estná Álvaro Quirós, los Pablos, Martín y Larrazábal, Gonzalo Fernández Castaño, José Manuel Lara y los que están tocando las puertas para entrar en el circuito. No se va a acabar la presencia española con Sergio o conmigo. Hay muchos apuntando alto".
Sergio García ha parado para recuperarse. ¿Cómo salió usted de baches similares al que está viviendo él?
Seguir haciendo lo que sé: jugar. Entrenarme, practicar y paciencia. Poner las cosas en su sitio. Vivimos muchas veces de un resultado y hay que pensar no tanto en eso, sino en disfrutar el momento y en que los resultados vendrán solos. A veces lo piensa uno, pero no va saliendo. Estas cosas ocurren en la vida. Por otro lado, puedes jugar muy bien, pero hay otros 150 que lo hacen muy bien todas las semanas. Se junta todo: la presión porque no estás fino, andas cansado y encima hay un centenar y medio de golfistas que están ahí.
¿Cómo ve el equipo americano?
Es muy bueno. Estamos jugando los 24 mejores jugadores del mundo. En una Ryder Cup o un Match Play puede ocurrir cualquier cosa.
¿Cómo valora la situación de Tiger?
Digo lo mismo que con Sergio. Tiene un bajón en su juego, pero no quiere decir que haya desaparecido como jugador. Renacerá de sus cenizas y será el que fue. Tiene un objetivo muy claro: ser el mejor jugador del mundo de todos los tiempos. Le quedan cuatro Majors para conseguirlo. Hasta ahora a su edad, con 34 años, nadie ha llegado donde está él.
Resalta mucho el papel individual del golfista, pero el equipo europeo debe tener algún perfil. En las últimas ediciones suele jugar mejor los dos primeros días dejarse remontar en los individuales. ¿Tiene Europa un perfil más de equipo nuevamente?
Europa quizá hace más equipo que Estados Unidos. Estamos más acostumbrados a estar juntos en los torneos, nos conocemos todos, nos tomamos una cerveza con cualquiera cuando nos apetece en un hotel o cualquier sitio. Los americanos son más independientes y van más a lo suyo. Eso depende más de la forma de ser del continente. Nosotros nos conocemos todos".
Se dice que los Molinari pueden formar la mejor pareja del mundo. ¿Cree que funcionará?
Van a hacer una pareja muy buena. Se conocen muy bien. ¡Qué mejor que dos hermanos jugando juntos! Queda por saber qué pasará en Gales.
¿Considera que Kaymer ha llegado para quedarse, ha visto a muchos jugadores que hayan ganado y luego desaparecieran?
Ha habido muchos jugadores que no han hecho nada después de ganar un Major. Kaymer, desde que viene del challenge y se hizo profesional, todos los años gana más de un torneo y ahora ya encima se ha llevado un Major y es el relevo en Alemania. Es un jugador impresionante, muy bueno. Hay Kaymer para mucho rato.
¿Individualmente es mejor equipo éste que el primero en el que participó en el 99?
Todos los equipos son muy buenos, no hay diferencia ninguna. En Match Play puede ocurrir cualquier cosa, que le den la vuelta a la tortilla como nos la dieron en 2008, batir el récord como en 2004, pero eso no quiere decir que el otro equipo es malo, sino que vas ganando puntos y te vas creciendo. Es lo mismo que si te meten tres goles y al final te meten siete. ¿O no? Tienes que abrirte y atacar más, y al final en vez de tres te vas con siete. Esto es lo mismo. Vas cogiendo confianza y creciéndote, mientras los otros reciben tortas por todos lados. Eso puede pasar.
Si le dan la organización de la Ryder a Madrid 2018, ¿sería un reto o casi inalcanzable?
Ésta debe ser mi última Ryder Cup. Ése es mi reto. Tengo 46 años. No soy eterno. Esto es como todo en la vida. Las generaciones van entrando y nos vamos apartando los mayores, es lógico. No es que uno no quiera, sino que no podrá. Dentro de ocho años tendré 54 años. Si con esa edad tengo que jugar una Ryder Cup, significa que lo que tenemos en Europa no vale para nada".
Bueno, pero van a tardar en cortarle la coleta...
A mí no hay Dios que me corte la coleta (risas). Es ley de vida y mi juego irá hacia atrás y tendré que dejar paso a los que vienen apretando. Como cuando yo llegué venía pegando patadas en el culo a los mayores. Es la renovación. En el circuito hay 115 tarjetas y va entrando savia nueva y se va regenerando el tour. Porque ya no se ve jugando a Amancio ni a Pirri, ¿no?.
Como fenómeno que fue Seve y que desde su llegada se abrió esta competición a los europeos continentales, ¿cada Ryder es una especie de homenaje?
No es un homenaje a nadie. Este torneo viene de 1927 gracias a Samuel Ryder. Y tiene su historia, como el Masters, el British y todos los Majors. Y Severiano tiene su historia, que está ahí, es el espejo en el que todos nos hemos reflejado y al que todos debemos adular. Ha sido el motor del circuito europeo y es un referente en nuestro continente. Gracias a él parte de la Ryder está donde está. Por Severiano y algunos jugadores de su quinta hicieron crecer el circuito europeo. Hay que tenerle un gran respeto. Pero la Ryder no es un homenaje a nadie, es la Ryder Cup".
El triunfo de José Manuel Lara en Austria el pasado domingo apenas tuvo repercusión en los periódicos, salvo en los deportivos. ¿Sigue faltando algo para que enganche el golf en los medios?
Claro. Se trata de que haya profesionales de la información que se dediquen a poner deportes en los medios, no sólo fútbol. Y que se valoren los triunfos de todos. Hace falta que en España se le dé el espacio al deporte que se merece. Es una pena que teniendo a Severiano, a Olazábal, a Sergio, a Jiménez, a Rivero, a Cañizares... y que sólo haya 300.000 jugadores en España. Es de vergüenza, tanto por parte de las federaciones como de los gobiernos y de todos. Es ridículo.
¿Y qué haría para cambiarlo?
"No tengo la solución. No soy político. Soy simplemente un deportista. Pero da pena que en un país con mucho más de 40 millones de habitantes, con sol y todas las posibilidades del mundo, sólo se desarrolle un deporte. No puede ser que en Suecia, donde se juega al golf sólo cuatro meses al año y tienen ocho millones de habitantes y tengan más de un millón de licencias. ¿Cree que esto no es normal?
¿Entonces es un problema económico?
No lo sé. No soy economista, ni político ni nada, pero es de cachondeo. Yo digo las cosas como las veo y cada vez tengo las cosas más claras. Tú abres un periódico y vas pasando las páginas y ves sólo fútbol, únicamente pequeñas referencias a los demás deportes... Es de cachondeo. Ahora meten el motor porque hay mucha pasta por medio y les interesa. ¿O me equivoco? Eso es lo que hay. Lo podéis escribir tranquilamente.
¿Un pronóstico?
Europa tiene unas posibilidades enormes porque somos un equipo magnífico. Y vamos a ganar la Ryder, vamos a recuperarla después de perder en las Américas, en Kentucky.
¿Cómo lo va a celebrar si gana Europa?
Habrá que tomar algo que pillemos por allí y después seguiremos por aquí.
Sergio ha jugado varias veces la Ryder y ahora será vicecapitán. ¿Puede sentirse mal o es un rol que se asume como importante?
Mal no se va a sentir. Los otros vicecapitanes son también jugadores del circuito: Clarke, McGinley y Bjorn. Eso es bueno para el equipo para que el contrario vea que tenemos a otros primeros espadas apoyando aunque no estén jugando. Y para Sergio también será bueno para ver si recupera el gusanillo que no tiene ahora mismo. Es muy positivo para todos.
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Manassero (joven promesa italiana, como su propio nombre indica) dijo que si él fuera Montgomerie, le emparejaría con Peter Hanson. ¿Qué le parece?
No está desencaminado. Soy un jugador polivalente con cualquiera, puede ser con Hanson. Tienes más química con unos que con otros. Hanson es sueco, yo andaluz y yo creo que la convivencia puede ser buena (risas).