El Palio de Siena, la carrera hípica más vieja del mundo
La localidad italiana albergó a más de 70.000 espectadores


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Cuando a las ocho de la mañana de cada 16 de agosto la Torre de Mangia de Siena, situada en la céntrica Piazza del Campo, hace sonar la campana en honor a la Virgen de la Asunción, sus habitantes miran hacia la bandera que la corona. Dice la leyenda que no ondea según el viento, sino que lo hace apuntando hacia el barrio (contrada) que ganará ese día el Palio de Siena, la considerada (no sin discusión) como la carrera hípica más antigua del mundo que, dos veces al año, reúne más de 70.000 espectadores en la ciudad italiana, de menos de 55.000 habitantes.
Una competición en la que cada contrada es representada por un caballo (barbero) y un jinete (fantino), aunque sólo la llegada del animal cuenta, aunque sea sin jinete. Un sorteo decide qué caballo representa a cada contrada. El barrio ganador de la competición (tres vueltas a la Piazza del Campo) tendrá el honor de portar el Palio, estandarte de la ciudad, hasta el próximo 2 de julio (día de la Virgen de Provenzano), la otra fecha en la que se celebran estas espectaculares carreras que al parecer tienen su origen en la Edad Media, como conmemoración del fin del asedio de su vecina Florencia. Una celebración en la que se vuelca toda la ciudad y deja de lado su carácter deportivo para convertirse en un evento socio-cultural. La fiesta, ritos, procesiones y desfiles que la preceden duran desde días antes y lo que es la carrera en sí, ¡poco más de un minuto!