Natación | Europeos de Budapest

A Belmonte se le escapa el bronce y se va de vacío

Después de la alegría de Villaecija y Peris el sábado, la última jornada no puso la guinda a los Europeos de Budapest. Belmonte estuvo a punto de subir al podio en los 200 mariposa, pero perdió ritmo al final. Castro y Villaecija se metieron en la final de los 400 libre. Ambas cumplieron.

Belmonte
Alberto Martínez
Redactor de Fútbol y Más Deporte
Licenciado desde 2006 pero escribiendo crónicas desde 2003. En AS desde 2005, donde informa del Espanyol y de polideportivo, especialmente de deportes acuáticos. Ha estado en tres Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Natación y tres Europeos. Autor del libro ‘Jesús Rollán eterno’.
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La delegación española echó el cierre a los Europeos sin poder subir por quinta ocasión al podio de la piscina de Isla Margarita. Pocas eran las opciones de medalla de la imprevisible Mireia Belmonte en los 200 mariposa, por mucho que fuese plata hace dos años en Eindhoven. La catalana entró por sólo una centésima a la final y, aunque se mantuvo segunda hasta los últimos 40 metros, no aguantó el ritmo y descendió hasta una agria cuarta posición (2:08.30).

Le perjudicó nadar por la calle 8. Las húngaras Zsussana Jakabos y Hosszu se llevaron oro y bronce ante la apoteosis en las repletas gradas. La nadadora del CN Sabadell firma un torneo discreto, que frenó la aceleración en el medallero español.

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Si Belmonte fue la cruz, la jovencísima Patricia Castro y la eterna Erika Villaecija fueron la cara de la última jornada.

La madrileña logró colarse en la final de los 400 libre con la segunda mejor marca (4:09.35), aunque luego en la final no pudo pasar del último lugar. Es meritorio su rendimiento en su primera gran competición en piscina de 50 metros. No nadó sola la final. Erika Villaecija logró meterse en la tercera de los campeonatos. Pese a acabar décima las semifinales, entró por la descalificación de una británica y otra francesa, países que ya habían colocado a dos nadadoras en la final. La ganadora del bronce en 1.500 se quedó a pocas centésimas de su mejor marca (4:09.73) y quedó séptima. Un premio a sus quintos Europeos, también dulces.

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