Atletismo | Diamond League en la DN Galan de Estocolmo

Bolt pierde con Gay tras dos años de imbatibilidad

Tyson Gay batió ayer con facilidad a Usain Bolt y puso fin a casi dos años de imbatibilidad del jamaicano, que había perdido por última vez el 22 de julio de 2008, ante Asafa Powell. Y en esta misma pista de Estocolmo.

<b>ASOMBRO Y SUFRIMIENTO. </b>Tyson Gay parece no creerse del todo su victoria ante Bolt, que muestra un inusual gesto de esfuerzo.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

La pista del Estadio Olímpico de Estocolmo (empezado a construir hace un siglo) se ha convertido en el cadalso de Usain Bolt. En ella había perdido por última vez en los 100 metros el 22 de julio de 2008, ante su compatriota Asafa Powell. Y en ella sucumbió ayer ante el estadounidense Tyson Gay, dos años menos dieciséis días después. Powell le sacó en 2008 una sola centésima; Gay le aventajó ayer por trece. Ni siquiera El Relámpago es invencible.

En la primera serie venció Bolt con 10.10; en la segunda, Gay con 10.02. Ninguno corrió a tope. Pero antes de tomar la salida de la final, Usain no parecía el mismo de siempre. Muy atento, concentrado, serio... lejos del Bolt de otras veces, que da espectáculo ya en el preludio de la competición. Cuando la cámara de televisión le enfocó, hizo algún gesto de complicidad con el público, pero no era como otras tardes. No puede evitar hacer alguna gracia, pero no tenía la gracia de otras veces. ¿Presentía algo? Gay, por su parte, era el mismo de siempre: serio, adusto, interiorizando la carrera, colocándose de los últimos en los tacos de salida.

Y cuando sonó el disparo, se vio pronto que las cosas eran distintas a otras ocasiones. Gay despegó de los starting-blooks en 164 milésimas; Bolt, en 176. El jamaicano no compitió como habitualmente. Desde los primeros centímetros Tyson Gay fue en cabeza, decidido, feroz. Bolt corría a remolque. Se esperaba que pusiera en marcha esa impresionante y famosa quinta velocidad, pero el jamaicano iba crispado, duro, no era él mismo. Su tradicional y admirable elegancia no se veía por ningún lado.

Y Gay le pulverizó: 9.84 por 9.97, con viento nulo. Una carrera que no fue brillante y que sólo pasará a la historia porque perdió el velocista que parecía imbatible. Lo hizo, eso sí, ante el segundo mejor sprinter de todos los tiempos: Tyson Gay. El Estadio Olímpico de Estocolmo forma parte ya de las pesadillas de Bolt.

Noticias relacionadas

Doce victorias consecutivas

La racha triunfal de Bolt ascendía a doce victorias consecutivas, teniendo en cuenta sólo las carreras finales. Su balance contra Tyson Gay es ahora de 2-1. En los duelos anteriores siempre había ganado el plusmarquista mundial: 9.72 por 9.85 en Nueva York, el 31 de mayo de 2008, y 9.58 por 9.71 en la final mundialista de Berlín, el 16 de agosto de 2009.

Te recomendamos en Polideportivo