"El camino debe acabar con un oro en Londres"
Ona Carbonell es la heredera de Gemma Mengual.


Con 16 años, y después de ganar junto a Cristina Violán el bronce en el Mundial júnior de 2006 en la modalidad de dúo, Ona Carbonell quería estudiar Derecho y le ponía límites a la sincronizada. "Deseo llegar lejos, pero hay otros intereses". Cuatro años después, el agua de la piscina del CAR de Sant Cugat la ha absorbido y ha humedecido sus ideas. Anna Tarrés engancha: "Empiezo a estudiar Diseño, me encanta pintar, ir a museos y quiero que mi camino con Andrea finalice con una medalla de oro en Londres 2012".
Ona siempre fue la sustituta natural de Gemma Mengual. Con un físico parecido y con una fuerte expresividad en la piscina, sólo le falta mejorar la técnica y ganar experiencia en la alta competición. A sus 20 años, lleva dos Europeos, dos Mundiales y unos Juegos a su espalda. El año sabático de Mengual le abre un ventanal: "Llevo cinco años en la Selección y siempre ha estado Gemma. Será difícil convivir sin ella, pero también se nos presentan otros retos. Cada uno debe buscar un nuevo rol dentro del equipo, y eso motiva".
Ona es viajera y le gusta Berlín, donde pasó la Navidad. También diseña bañadores, como Gemma, y su ambición no tiene aún límites.
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Con Andrea, química especial
Después de los Juegos de Pekín, Ona Carbonell y Andrea Fuentes ya ensayaron el dúo, preparándose para el futuro sin Mengual. En la Copa de Europa de 2009 y en los torneos de este año han interpretado las coreografías. Ona y Andrea son íntimas desde que se conocieron y comparten amigos, entre ellos la hermana de Fuentes y quien la metió en este mundillo, Tina. "Llegamos casi a la perfección y nos complementamos muy bien". Anna Tarrés señala que hay "química entre ambas, algo que no se trabaja sino que te viene. Son ambiciosas, trabajadoras y quieren lograr lo máximo". La herencia de Gemma está asegurada.