Gemma Mengual

"Sólo pienso en mi hijo, pero tengo el gusanillo"

Desde que debutara con 20 años en los Europeos de 1997, Gemma Mengual no ha parado de competir, pero ahora será la gran ausente en Budapest a partir de mañana. Espera a su primer hijo para noviembre y no tiene claro si podrá volver.

"Sólo pienso en mi hijo, pero tengo el gusanillo"
Alberto Martínez
Redactor de Fútbol y Más Deporte
Licenciado desde 2006 pero escribiendo crónicas desde 2003. En AS desde 2005, donde informa del Espanyol y de polideportivo, especialmente de deportes acuáticos. Ha estado en tres Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Natación y tres Europeos. Autor del libro ‘Jesús Rollán eterno’.
Actualizado a

Trece años después, disfrutará de un verano sin competición. ¿Cómo lleva el embarazo?

Perfecto. Estoy ya de seis meses y sigo nadando, aunque con moderación. No estoy teniendo problemas y estoy muy ilusionada.

¿Niño o niña?

Será un niño y, seguramente, se llamará Nil, pero aún lo tenemos que decidir.

¿Y cómo seguirá los Europeos?

Mañana y el jueves, por la televisión. Pero el viernes viajaré a Budapest porque quiero estar con mis compañeras y sufrir en la grada. Nunca he estado detrás de la barrera y tengo ganas de animar.

¿Qué siente al perderse una competición tan importante?

Me invade una sensación extraña. Tengo en la cabeza a mi hijo y no me afecta no haber ido al Europeo, aunque tengo el habitual gusanillo. Ya sabía que este año iba a ser tranquilo y lo llevo bien, pero quizás cuando llegue y vea el ambiente...

¿España perderá algo de respeto por parte de los jueces?

Somos una selección consolidada, y aunque yo lleve muchos años, no se notará en los Europeos. Quizás en el Mundial, pero tampoco creo. Al ser un dúo y un solo nuevos, puede aumentar la distancia con Rusia, pero no habrá problemas en ganar las platas. Italia no nos alcanzará.

¿Cómo ve a Andrea Fuentes en el solo y en qué le ha ayudado usted?

No soy imprescindible y he ayudado porque me gusta y me apasiona este deporte. Andrea lo hará muy bien. Tiene su estilo: muy fuerte, quizás menos elástica que yo, pero ha preparado muy bien las coreografías y son casi perfectas. Me encantan.

Hace un mes se cumplieron diez años de su primer medalla y, por lo tanto, de la primera medalla de España en una gran competición de sincronizada. ¡Qué fácil lo tienen ahora las jóvenes!

El balance es buenísimo. Este deporte era desconocido en España y ahora hemos emergido, se han mejorado las infraestructuras, hay cantera y entrenadoras. Hemos vivido una progresión enorme.

No podrá revalidar el oro en solo obtenido en el Europeo de Eindhoven 2008. ¿Ganar a Ischenko es su mejor recuerdo?

Está entre los dos mejores. El otro son los siete medallas de Roma en el último Mundial. Ella vino sola a aquella competición porque Rusia no participó en dúo, equipo y combo. Estuvimos muy igualadas y gané por una décima. Me emocioné, lloré, fue increíble.

Después de tener a Nil, ¿ve usted claro que volverá a la competición?

Tengo dudas. Quiero volver porque considero que mi último capítulo debe ser Londres, pero quizás cuando nazca mi hijo no pueda dedicarle tantas horas a los entrenamientos. Tendré que valorarlo cuando llegue el momento, pero, a día de hoy, motivación y ganas no me faltan.

En Londres 2012 usted tendría 35 años y sería madre. ¿Un caso único en la sincronizada?

No, pero casi. Sé de nadadoras de sincronizada que han llegado a los 34 y 35 años, pero desconozco si lo hicieron a este nivel. Tenemos el reciente ejemplo de la atleta Nuria Fernández, que ha alcanzado un gran éxito siendo madre. A veces un niño resulta un estímulo.

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