Natalia y Sergio ya ganan a los africanos
Natalia Rodríguez y Sergio Sánchez sumaron ayer dos platas en 1.500 y 3.000 metros a la ganada el día anterior por Ruth Beitia en salto de altura. La tarraconense batió a Burka, la mujer a la que derribó en Berlín el año pasado y que propició su descalificación.


En atletismo, y para lo bueno, África empieza en los Pirineos. Entre una docena de campeones del Valle del Rift, sólo la joven etíope Kalkidan Gezahegne y el viejo zorro Bernard Lagat, nandi de Kenia con pasaporte de Estados Unidos, pudieron evitar sendos títulos mundiales de Natalia Rodríguez y Sergio Sánchez.
Para frenar a Natalia, Etiopía tuvo que recurrir a Gezahegne, la campeona más joven en un Mundial en pista cubierta: 18 años y 310 días. Natalia salió con un pequeño gran objetivo: Gelete Burka, la etíope que, caída sobre la pista de Berlín, es la pesadilla en las memorias de Natalia, que esta vez cumplió el plan: ir líder en la última vuelta. Así vio venir la carga de Gezahegne y Burka. Y lo dio todo en la recta. Ahí, Natalia se quitó la espinita de Burka cuando Gezahegne, rampante, crecía rumbo a la meta. Allí, Natalia, con la plata bien agarrada, se dio un baño de felicidad
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Después, Sergio Sánchez también midió tres kilómetros al milímetro. Primer kilómetro, al rececho. Segundo kilómetro, zafarrancho de combate. Con Tariku Bekele y Lagat destrozándose, Sergio llegó como un cohete y fulminó a Bekele que, roto, dejó el bronce para Muthai, con sexta plaza para Jesús España.
Lagat, oro, acechaba a Sergio, plata, por las pantallas del Dome. Fikir Yilkal, de Radio Etiopía, observaba con preocupación: "Nos veremos más veces con estos españoles". Cuando un etíope dice eso