"Empecé con un rallador de queso en las suelas"
Skeleton. El sábado se convirtió en el primer español en clasificarse para unos Juegos Olímpicos en skeleton. Este ex atleta empezó sin ropa ni material, gastándose sus ahorros y haciendo miles de kilómetros con un Ford Fiesta.

Es usted el primer español que competirá en unos Juegos Olímpicos en skeleton.
He cumplido un sueño que empezó hace cuatro años. Llegar a Vancouver era mi objetivo, porque si no, no me hubiera metido en este jaleo, no me hubiera gastado todo el dinero que tenía ahorrado trabajando todos los veranos desde los 18 años.
Un camino que ha hecho usted solo.
Ha sido muy duro. No sólo por lo del dinero, también por las dos operaciones que he sufrido, porque aún me quedan dos asignaturas para acabar INEF, porque mi vida social es de -3 y de 0 en relaciones de pareja. Paso solo muchas horas. Me voy de noviembre a febrero y cuando vuelvo tengo que estudiar y trabajar de lo que sea. He hecho de extra de cine, de taxista clandestino, he limpiado piscinas...
¿Cómo empezó?
Yo venía del fútbol, estuve a prueba en el Juvenil B del Espanyol, luego me pasé al atletismo y fui 6º de España en júnior. Alguien me habló del bobsleigh y hasta ahora. La Federación Catalana me dio un traje de esquí de fondo porque no había presupuesto. Alberto Castillo y yo nos apuntamos a la escuela de pilotos en Innsbruck, que costaba 300 euros, me compré un casco (otros 400 euros) y alquilé un trineo, que estaba roto. Nos pusimos unas zapatillas de clavos de atletismo, se los quitamos y le pusimos unos ralladores de queso. Era surrealista. Cuando nos veían nos decían: "Ahora cenaremos queso o beberemos caipirinha con el hielo picado". Tengo un artículo de prensa que se titulaba Flamenco en la pista de bobsleigh. Un show.
Y a pesar de todo eso estará en unos Juegos. Ha sido el pionero, ¿qué viene ahora?
He sido el Indiana Jones. Ahora empieza lo interesante. Hay que buscar sponsors, material y tener recursos para demostrar si valgo. Por ejemplo, Estados Unidos tiene un presupuesto de un millón de dólares para los seis pilotos de la Copa del Mundo. ¿Yo? A gastos pagados en los viajes y competiciones (unos 20.000 o 30.000 euros) y sin sueldo. Comparto con otros países entrenador de la Federación Internacional, Ueli Geissbühler.
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¿Qué locuras ha hecho por este deporte?
En Estados Unidos, un sheriff me apuntó con una pistola porque después de darme el alto por ir a 100 km/h donde debía ir a 80 salí del coche. "¿Usted no sabe que si sale significa que quiere agredirme o matarme?". Me perdonó de lo nervioso que estaba.