Competición
  • Clasificación Eurocopa

Villaécija se retirará tras Londres 2012

NATACIÓN

Villaécija se retirará tras Londres 2012

Villaécija se retirará tras Londres 2012

"Ése será el adiós, aunque podría continuar un año más compitiendo en función del resultado obtenido en Londres por el tema de becas o ayudas".

La nadadora Eika Villaécija ha confirmado hoy en el café de redacción organizado por la Agencia Efe en el Hostal San Marcos de León, su intención de abandonar "la alta competición" tras los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012.

"Tengo decidido que ése será el adiós, aunque podría continuar un año más compitiendo en función del resultado obtenido en Londres por el tema de becas o ayudas que se reciban, pero en cuanto a las competiciones internacionales, será el punto y final", señaló la catalana con raíces leonesas.

Erika Villaécija conquistó una nueva medalla, en este caso de plata, en el Europeo de piscina corta de Estambul en la distancia de los 800 metros libres, tras diferentes metales en Europeos y Mundiales, aunque su "espinita clavada" sigan siendo los Juegos Olímpicos.

"Trabajo para un sueño y éste es conseguir una medalla olímpica", afirmó la nadadora del Sant Andreu, que reconoció que una de sus "golpes más fuertes" fue el pobre papel cuajado en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, sobre todo por las esperanzas con las que acudía a la cita tras la quinta plaza cuatro años antes en Atenas.

"Se dice que cuando dos años antes de una cita de esta importancia estás en las marcas de las ocho mejores del mundo -en mi caso era la cuarta- puedes aspirar a luchar por medalla, pero tuve la mala suerte de estar enferma y perdí la oportunidad, cuando además la medalla estuvo medio segundo por encima de mi marca", comentó.

Sus aspiraciones para el 2010, en una temporada que considera "de las más completas" de su carrera, están depositadas en los Europeos de piscina larga en agosto en Budapest (Hungría), sin descartar la cita continental y los Mundiales, ambas en piscina corta.

Fiel a su costumbre, la nadadora barcelonesa ha pasado unos días en la localidad natal de su madre, Cogorderos, en plena Cepeda leonesa, algo que le sirve, dijo, "para desconectar". "Si no voy durante temporadas lo noto, porque me permite aislarme y ver la vida de otra forma", señaló.

Lo que siempre ha tenido claro es su negativa a abandonar España y buscar una mejora deportiva en otros países, principalmente Estados Unidos, algo habitual en otros nadadores, incluso españoles.

"Me gusta estar en mi casa y creo que es fundamental estar a gusto con una misma y con su entrenador -Joan Fortuny-, además las nuevas tecnologías permiten mejorar con los métodos de cualquier entrenador del mundo", explicó.

Además considera que los medios de que dispone la natación española son "más que adecuados y suficientes", por lo que no cree que estén en condiciones de desigualdad con respecto a otros países, donde sí llegan más éxitos en este deporte.

Sin embargo, está convencida de que la actual generación de la natación española está capacitada "para hacer grandes cosas", aunque se mostrara "muy preocupada, por el vacío que hay después de los que ya han llegado, porque puede volverse a sufrir un retroceso", añadió.

Erika Villaécija declara su admiración por el campeón del mundo de motociclismo, Valentino Rossi "porque a pesar de sus nueve títulos mundiales sigue con ambición de victoria y parece humilde", afirma, al tiempo que también reconoce el valor de la marca lograda por el estadounidense Michael Phepls -que logró ocho oros en Pekín- y al que considera "un ídolo mundial y con un carácter muy noble".

Una vez que abandone la natación tiene en mente seguir vinculada al deporte a través de la Psicología, cuyos estudios cursa en la actualidad, ya que ve a esta rama "como una ayuda fundamental para cualquier deporte de alta competición, ya que lo importante siempre es confiar en uno mismo y no tener dudas, eso marca la diferencia", apuntó desde su experiencia.

Su afición por la música, de momento aparcada, también podría retomarla, después de habérselo inculcado desde la más tierna infancia a través de su padre -piano- y su madre, que formaban parte de un grupo de música tradicional.