Alan Cabello logra el bronce y Belmonte desperdicia una bala
Descalificada en 200 mariposa.


Alan Cabello se aficionó a la natación gracias a su hermano Brenton, siete años mayor: "Cuando él era pequeño, venía a verme competir y yo le colgaba mis medallas. Decidió entrar en este mundo. Lo que me fastidia es que ahora es él el que me cuelga las medallas a mí". Su hermano, también presente en los Europeos de Estambul de piscina corta, se siente "orgulloso" de Alan, que ayer logró el bronce en los 200 estilos, con un galáctico récord de España (1.53:04).
El menor de los Cabello se confirma en la élite europea de la braza. En la anterior edición, Rijeka 2008, también fue tercero y ayer superó al intocable Laszlo Cseh, hasta la fecha plusmarquista europeo. Alan calentó con la espalda, se mantuvo en la fase de mariposa, aceleró y superó al húngaro con un gran buceo en la braza y aguantó el metal en el estilo libre. Sólo Markus Rogan, que logró el récord europeo (1.51:72) y Vytautas Janusaitis, con 1.52:24, le superaron.
La decepción, envuelta en mala suerte, fue para Mireia Belmonte. Primero descartó participar en 200 estilos, prueba en la que tenía la segunda mejor marca del torneo, para centrase en los 200 mariposa: es la actual plumarquista europea. Pero en el penúltimo volteo, sus manos no tocaron de manera simultánea la pared y quedó descalificada. "Tuvo un acto reflejo y se tocó el gorro. Las manos no tocaron a la vez", dijo un responsable del equipo español. La primera jornada deparó tres récords del mundo y ocho de España.
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"Este bronce me supo a gloria porque estaba muy difícil desde el principio y tuve que remontar. La clave estuvo en el tramo de braza, que es donde perdí de vista a Cseh y me he ido directo a por la medalla. Apreté porque creí que podía subir al podio. La verdad es que estoy muy feliz por este premio y por el récord de España, que conseguí tanto en la sesión de mañana como en la final".