En una temporada se ha colado en la élite continental
Acabó cuarta en los Europeos

Ana María Izurieta (Guayaquil, 1993) tuvo que tomar una decisión complicada: competir por su país de origen, Ecuador, o por España, donde vive con sus padres (Guadalix de la Sierra, Madrid) desde hace siete años y donde se ha hecho una gimnasta de verdad. Le costó, pero se decantó por España para seguir con Jesús Carballo, que ya le entrenaba con la Selección.
Como española ya ha podido competir en Europa, y en su debut en 2009 se ha metido en la élite continental: cuarta absoluta en los Europeos de Milán, la mejor posición de nuestras chicas en la historia en esta competición. Fue finalista en el Mundial de Londres, y lo ha aliñado además en esta misma temporada con buenas clasificaciones en las pruebas de la Copa del Mundo (oro en barra, en Glasgow).
Noticias relacionadas
Ana es ahora la referencia del equipo nacional. Pero no ha sido un camino de rosas para ella, que empezó en la gimnasia de su país, y que llegó hasta Carballo gracias a una carta de recomendación de su primer entrenador, más el apoyo de una ex internacional española de rítmica, Eva Jiménez.
También aquí se encontró con dificultades; en los primeros años debía recorrer 120 kilómetros diarios para entrenarse cinco días a la semana. En ese tiempo, antes de lograr la nacionalidad española, demostró la pasta de la que está hecha, su tremenda disciplina, su increíble constancia: la base de la gimnasia.
