Sobresaliente debut de Sterbik con España
Francia se aprovechó de una exclusión para igualar

El balonmano español ya tiene otra fecha histórica para recordar: el uno de noviembre de 2009, el debut de Arpard Sterbik en la portería española para reemplazar casi veinte años después y de manera definitiva a Barrufet; también, que debutó Baena, cuatro ataques y al banquillo, pero que se hizo internacional; y que en Madrid, una ciudad sin equipo de élite, se congregaron más de 11.000 aficionados el día de Todos los Santos, muy cerca desde donde históricamente se despedían los cortejos fúnebres a la Almudena.
Noticias relacionadas
El empate con Francia tiene el valor simbólico de la mejoría española: el campeón olímpico (2008) y del Mundo (2009) no goleó a la Selección del desastre: el puesto 13 en Croacia es nuestra peor posición de siempre. Es más, con Sterbik en la portería como valladar extraordinario (19 paradas de 42 lanzamientos a gol), España gozó de ese plus necesario para tumbar a los franceses, y no ocurrió porque Prieto cometió el típico error de pardillo después de una buena labor defensa: llevado por su intensidad cometió falta con exclusión a dos minutos del límite (23-21), y en la inferioridad los galos nos metieron los dos tantos del empate con portero-jugador en la pista (Anic).
Hubo más cosas para el futuro que mostró el seleccionador Valero: jugar con una primera línea a la francesa (sin zurdos y con Romero en esa posición); utilizar a Cañellas sobre todo en defensa para apostar por un muro de cuatro jugadores de alrededor de los dos metros; darle el mando a Chema; que Malmagro alterne lateral y extremo derecho... Pero no fue posible ganar: enfrente había mucha calidad.
