La visita de Obama le da más poderío a Chicago
Una gran candidatura, con máximo apoyo oficial


Lo que significa la presencia de Barack Obama, 44 presidente de Estados Unidos, en la cita de Copenhague, se resume en unos pocos datos. Acompañado por su esposa, Michelle, nacida en el barrio South Side de Chicago, Obama llega el viernes al aeropuerto de Kastrup, a primera hora de la mañana, a bordo del Air Force One: esto supone que el espacio aéreo de Copenhague quede totalmente cerrado 15 minutos antes del aterrizaje del avión presidencial... y al menos diez minutos después.
La visita del presidente Obama, algo que estuvo en el alero, remata el mejor show de apoyo a una gran candidatura: Chicago 2016. El entramado de Chicago cuenta con el máximo apoyo oficial: la presidencia del país, la alcaldía de la ciudad, que avala los gastos del proyecto olímpico, y también el respaldo masivo del Estado de Illinois y el Comité Olímpico de EE UU (USOC). Eso, aunque el apoyo popular al proyecto oscila no mucho más allá del 50%, según encuestas recientes.
Noticias relacionadas
Finanzas.
Financieramente, el grupo bancario Goldman Sachs maneja los hilos económicos de la candidatura, a través del ente World Sport Chicago. Se planea un gran Parque Olímpico, con un estadio de 88.000 plazas... muy cerca de la residencia de los Obama en Chicago. Algunos escenarios (ciclismo...) quedan muy alejados. Pero Obama está a mano. Y, si llega Michael Jordan, van a volar.