Piragüismo | Mundiales en Canadá

Merchán y Cosgaya se bañan en oro en Canadá

Ganaron el Mundial de K-2 1.000. El K-4 femenino fue bronce

<b>PODEROSOS. </b>Emilio Merchán levanta su dedo índice al aire. El K-2 formado junto a Diego Cosgaya (atrás) acababa de entrar primero y proclamarse campeón del mundo.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Un zamorano de 33 años, Emilio Merchán, y un palentino de 22, Diego Cosgaya, mezclaron ayer un gran presente y pasado y un excelente futuro para materializar en los Mundiales de piragüismo un oro en K-2 1.000 metros. Un fogonazo que recuerda que el piragüismo, que ha reportado a España dos oros, cuatro platas y dos bronces en Juegos Olímpicos, aspira a seguir dando que hablar en Londres 2012. Un aviso más de la exultante salud del deporte español que, según datos del Consejo Superior de Deportes, suma ya 152 medallas en Mundiales y Europeos en 2009.

Al oro del K-2 se sumó el bronce, perseguido hasta la saciedad tras dos quintos puestos en Atenas 2004 y Pekín 2008, del K-4 500 de Beatriz Manchón, Jana Smidakova, Sonia Molanes y Teresa Portela, que redondeó la actuación española en Dartmouth (Canadá). "Teníamos la sensación de llevar una espina clavada", sintetizó la asturiana Smidakova. Ya se la han sacado.

Hoy el saquito de las medallas puede engordar con el K-2 de los campeones olímpicos Saúl Craviotto y Carlos Pérez Rial, el C-1 500 de David Cal (ayer sólo fue séptimo, corto aún de forma, en 1.000 metros), los K-1 de Fran Llera y Teresa Portela y el K-2 de Beatriz Manchón y Jana Smidakova.

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Emilio Merchán, perro viejo, avisaba que quería estar "entre los cinco primeros", pero las fulgurantes victorias en su serie y en la semifinal auguraban algo grande. El zamorano, un gran fondista vigente campeón mundial de maratón en K-1 y cuatro veces rey del Sella, tiró de su colega de embarcación para ponerse en cabeza en el medio kilómetro final y marcar 3:14.610. Los australianos Smith y Morrison (3:15.809) y los cubanos Torres y Montalvo (3:16.071) les secundaron en el podio.

Cosgaya llegará a Londres 2012 con la vitola de campeón mundial para completar un currículum que asusta: campeón del mundo júnior en maratón, campeón mundial júnior y Sub-23 en K-1 1.000 y 500. Muchos quilates dentro de la bañera. "Emilio me ha transmitido confianza, tranquilidad y experiencia", explicó a EFE el palentino. Merchán, bombero de profesión, destacó el feeling que ha encontrado con su joven compañero: "Teníamos muy buenas sensaciones desde que comenzamos a entrenar juntos". Eso fue hace un mes. Treinta días que han valido un oro en un Mundial.

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