"Esta plantilla dará éxitos hasta los Juegos de 2016"
David Martín e Iñaki Aguilar: el oro pasó por sus manos


David Martín pasó dos noches sin dormir. "He visto el vídeo de la final 20 veces". Una imagen le golpea en el cerebro como un martillo. "Ese contraataque con 7-6 a favor nuestro en la prórroga. En el agua vi que se la tenía que pasar a Xavi Vallés, vi un dos contra uno muy fácil... Luego en la televisión... ¡Uff! Lástima, tenía que haber acabado yo. Pero, claro, si fallo me llamarían egoísta...". La historia le machaca una y otra vez. "Mis compañeros me han dicho que no me preocupe. Que si llegamos a la prórroga fue, en parte, por mí, porque recuperé la pelota y tuvimos el último ataque del partido, el que sirvió para empatar y forzar el alargue". De pronto, un aficionado del Atlètic-Barceloneta le para, le felicita, le abraza y le suelta: "¡Ay!, ese contraataque". Otra vez: la pesadilla.
Su mano derecha acarició el oro, pero se le escapó entre los dedos, como al portero Iñaki Aguilar. "En la tanda de penaltis, cuando era cara o cruz, hubo un lanzamiento que intuí bien, pero la pelota me pasó por debajo del brazo. Si lo paro, hubiésemos sido campeones. La noche siguiente me desperté a las 06:00. No podía dormir. Y el lunes, a las 03:00".
Ante derrotas así, después de un un mes y medio de concentraciones, la Selección española de waterpolo ha optado por desconectar por la vía rápida. Felipe Perrone se fue a Brasil; Guillermo Molina, Xavi García e Iván Pérez, a Ceuta; Iñaki Aguilar viajó a Ibiza; y el resto están desperdigados por otras partes. "Esta plata nos sabe a poco a día de hoy", sentencia David Martín.
Un gran futuro.
Pero el waterpolo español, a base de trabajo y de confiar en un grupo reducido de deportistas de élite, ha escalado de nuevo a la cima. Su reinado va para largo. "Tenemos mucho futuro. Si los Juegos del 2016 se celebran en Madrid, esta generación dará éxitos hasta esa fecha", asegura David Martín.
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El milagro del waterpolo también es difícil de explicar: ¿cómo un país con una Liga poco competitiva puede estar codeándose con los mejores? "Creo que en España hay una cultura de equipo muy importante -se lanza Aguilar-. Pasa con otras selecciones, como la de hockey". "Es un verdadero milagro. En la final, cuando nos presentaron, nosotros no pasábamos del 1,85, mientras había serbios que se aproximaban a los dos metros. Considero que somos gente muy competitiva y con desparpajo", añadió Martín.
El waterpolo español nunca olvidará los Mundiales de Roma, y menos David e Iñaki. Sus manos tocaron el oro, aunque fuese de manera fugaz y simbólica. "Ahora tenemos que ir a ganar siempre". Van con la lección aprendida. Son la otra gran generación.