Edurne Pasaban acaba con congelaciones leves
"Si no llega a ser por el equipo, yo no estaría aquí".

Edurne Pasaban remató ayer su dramático descenso del Kanchenjunga (8.586 m.), que coronó el lunes, con un agotamiento físico extremo y con congelaciones leves en dos dedos de los pies y un pulgar, "que no parecen revistir gravedad", según el primer examen médico realizado en el Campo Base por Jorge Egocheaga. Alex Chicón, que se quedó la noche anterior en el Campo 3 (7.200 m.) para cuidar de Edurne, también presenta ligeras congelaciones. Ambos serán evacuados hoy en helicóptero a Katmandú y mañana llegarán previsiblemente a España para ser tratados en la Clínica MAZ de Zaragoza.
"Sólo quiero descansar", dijo Edurne en el Campo Base. "Gracias a mi equipo, porque si no llega a ser por ellos, yo no estaría aquí. Ahora sólo quiero curarme y descansar".
Kaltenbrunnen.
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Ayer se llegó a rozar la tragedia, porque Edurne Pasaban no mejoraba en el Campo 3, donde pernoctó para recuperarse. Uno de los sherpas descendió entonces en busca de oxígeno, cuyo uso resucitó a la montañera vasca.
También ayer, la austriaca Gerlinde Kaltenbrunnen coronó el Lhotse (8.516 m.) y empató a doce ochomiles con Edurne, en su carrera por ser la primera mujer en conquistar los catorce colosos del Himalaya.