Phelps pierde la final de los 100 metros espalda
Michael Phelps ha comprobado en su vuelta a la competición este fin de semana, en Carolina del Norte, que no puede dormirse en los laureles, que Pekín es historia y que debe concentrarse en la natación y olvidarse de los negocios fuera del agua si quiere seguir siendo el mejor nadador del mundo. En el centro acuático de Charlotte, Aaron Peirsol le dio la bienvenida derrotándole el sábado por la noche en los 100 metros espalda con un crono de 53"32, por delante de los 53"79 del ganador de ocho medallas olímpicas en Pekín. Y en los 50 libres, una prueba que no corre desde la escuela superior, quedó en novena posición en las preliminares y prefirió no competir en la final. Aun así, Phelps se siente muy cómodo con su forma física con sólo ocho semanas de entrenamiento.