Más deporte | Boxeo

El filipino Pacquiao bate récords de expectación

Unas 5.000 personas fueron al pesaje y 1.000 se quedaron fuera

<b>PESAJE OFICIAL. </b>Este aspecto presentaba el hotel y casino MGM Grand de Las Vegas en el pesaje oficial de Manny Pacquiao y Ricky Hatton, antes de su combate.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
Actualizado a

Anoche hubo gente en Estados Unidos que pagó 49,95 dólares (37 euros) por ver un combate de boxeo en TV. La razón es que el protagonista era Manny Pacquiao, un hombre de 30 años que podría pasar inadvertido por Madrid, es idolatrado en EE UU y tiene estatus de semidios en su país, Filipinas. Un hombrecillo de sonrisa fácil, rostro de diablo y velocidad divina. Un boxeador que subió al altar en diciembre tras dar un repaso al astuto Óscar de la Hoya, lo que precipitó la retirada del Golden Boy, quien ahora promueve las veladas de Pac-Man. Como la de anoche en el MGM de Las Vegas (entradas entre 1.000 y 150 dólares), que enfrentaba a Pacquiao con el inglés Ricky Hatton por el poco prestigiado título del superligero de la IBO. El cinturón era lo de menos, claro. Ya sólo el pesaje fue una locura, con alrededor de 5.000 personas presentes y unas 1.000 que se quedaron fuera.

Pero, ¿quién es este Pacquiao que levanta pasiones? Pues, para empezar, ha sido incluido por Time Magazine, en su apartado Héroes e Iconos 2009, como uno de los personajes más influyentes del mundo (puesto 80º), al lado de Tiger Woods, Rafa Nadal, Penélope Cruz o Barack Obama. "Su peso e influencia en Filipinas es comparable al de Nelson Mandela en Suráfrica. Si quiere ser presidente un día, lo será", escribe Lennox Lewis, ex campeón mundial de los pesados, en la revista americana para presentarle. No lo duden. Sólo hay que ver el recibimiento que le brindaron tras derrotar a De la Hoya y la gran cantidad de votos que obtuvo hace años cuando intentó ya entrar en el Congreso.

Noticias relacionadas

Es el mismo hombre a quien The Ring, la Biblia del boxeo, considera "el mejor boxeador libra por libra del mundo", una clasificación que no tiene en cuenta los pesos. Ha sido campeón en cuatro diferentes. El mismo que ya tiene una película para el mercado local y con el que Sylvester Stallone, Rocky, tiene planes para filmar otra. La misma persona a quien Bill Clinton quiso desearle suerte personalmente y del que los dueños del anillo NBA, los Boston Celtics, se han declarado seguidores por boca de Kevin Garnett. El púgil que protagoniza videojuegos y anuncia detergentes, medicinas, alimentos, ropa y telecomunicaciones. Quizá, la representación del sueño americano, de un chaval que vendía comida por las calles y comenzó boxeando en oscuros antros filipinos con el truco de llevar hierro en los bolsillos durante el pesaje para llegar al peso. Una historia muy del gusto yanqui.

Pacquiao, que vive en Filipinas donde según su técnico le protege "su ejército personal" en la isla de alto riesgo de Mindanao, se entrena con Freddie Roach en el Wild Card Gym de Hollywood. Un gimnasio que le regaló el actor Mickey Rourke y que, según un reportaje de ESPN, "huele a desesperanza". La que venció Pacquiao para conquistar EE UU y el boxeo.

Te recomendamos en Polideportivo