Aventura | La intrahistoria

Tras las huellas de Ernest Shackleton en la Antártida

<b>LA TUMBA. </b> "Yo sostengo que un hombre debe luchar hasta el final por aquello que desea en la vida", su epitafio.
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Quien haya tenido la paciencia de seguir mis documentales y libros o lo que escribo en AS no se sorprenderá de que afirme que Ernest Shackleton es una figura inspiradora, que me ha servido de ejemplo, aunque el fracaso le rondó durante toda su vida. Mientras vivió fue considerado un fracasado, pues no alcanzó ninguno de sus objetivos. Fue uno de los perdedores en la competición por alcanzar el Polo Sur Geográfico y cuando intentó ser el primero en cruzar el continente antártico no consiguió siquiera tocar la costa del sexto continente.

Fue un ilustre perdedor. Por eso le admiro. Se atrevió a intentarlo una y otra vez sin miedo al fracaso y triunfó en cosas que no merecieron medallas ni homenajes pero sí admiración y agradecimiento de, por ejemplo, los 27 hombres que sacó con vida del infierno helado de la Antártida tras años de lucha en el más terrible e inclemente de los espacios salvajes.

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Nadie hizo más con menos. La fortuna me ha deparado la oportunidad de seguir sus huellas, visitar lugares de su peripecia y recorriendo esos mismos paisajes, comprender mejor a aquellos hombres excepcionales. Lugares como unas esquirlas de tierra en un remoto rincón del Atlántico llamadas Georgias del Sur. En San Pedro, la mayor de sus islas, visité su tumba, donde en 1922 un puñado de compañeros de tantas aventuras despidieron al último de los grandes con las notas de la Canción de Cuna, de Brahms.

Cruzamos a pie la isla, uno de esos momentos que no se cambian por nada. Estuvimos tres días recorriendo glaciares, salvando escarpaduras, collados, bahías congeladas y montañas en la más completa soledad del fin del mundo, reconstruyendo su última gran aventura para salvar a sus hombres. Seis años después regresó a las Georgias y ese mismo día sufrió un infarto. La exposición del Jardín Botánico madrileño es una excelente oportunidad de conocer mejor la peripecia de este aventurero del hielo que hizo realidad su máxima de vida y que le sirvió de epitafio: un hombre debe luchar hasta el final por aquello que más desea.

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