Granollers se vuelca con una fiesta que pretende histórica

Balonmano | Copa del Rey

Granollers se vuelca con una fiesta que pretende histórica

La ciudad de Granollers vuelve a ser sede de una fase final de la Copa del Rey por segunda vez y tras catorce años de ausencia. Será un gran acontecimiento para la afición local que, dado el gran momento de juego de su equipo, sueña con una oportunidad única para lograr un título que el Fraikin Granollers aún no posee.

El club vallesano logró tres títulos de la Copa del Generalísimo; el último, en 1974, en Granada, y derrotando precisamente al Barcelona, su rival de mañana.

El ayuntamiento de la ciudad, las instituciones catalanas y las empresas locales se han volcado en el evento con una aportación de 300.000 euros. Actividades populares, seminarios, como el Internacional AEBM 'Memorial Domingo Bárcenas' para entrenadores, y la tercera edición de la Mini Copa, en la que participan los equipos cadetes de los ocho clubes participantes, convertirán a la ciudad en una gran fiesta de balonmano.

El Palau Olímpic verá sus 5.000 localidades al completo en el derbi catalán de mañana y se espera una buena entrada en las otras tres jornadas de una Copa más igualada que nunca. ­