El Ciudad Real mantiene su solidez frente al Kiel
Vibrante choque entre los dos mejores del mundo.

Los dos mejores equipos del mundo tenían ayer una cita para cumplir el compromiso sin mayor importancia: con la renta de la ida, era prácticamente imposible que el Ciudad Real diese la vuelta a la clasificación, y además Talant Dujsebaev veía con buenos ojos la segunda plaza para empezar en casa la eliminatoria de cuartos de final. El Kiel vino con lo puesto, por las lesiones y para no forzar. Y demostró que se puede actuar a un alto nivel con siete jugadores cuando son de tanta calidad, y todos atacan y defi enden. Su primera línea (Jicha, Karabatic y Anderson) es tan formidable que puede jugar a mil por hora para devolver cualquier gol en un suspiro. El Ciudad Real también apostó por la rotación de jugadores, y siempre estuvo en el partido sin tomar ventajas ni desventajas, aunque en la segunda parte parecía que el Kiel imponía su ley gracias a las intervenciones de Omeyer, ayer mejor que Sterbik, con quien mantiene una rivalidad por el ser el mejor portero mundial. Pero en la recta fi nal el Kiel ya no tenía resuello, y el Ciudad Real apuntilló. Cuestión de orgullo de cara al futuro.
