El mediofondo apunta a ocho medallas en Turín
Esta mañana comienzan en Turín los Europeos en pista cubierta, que terminarán el domingo. España compite con 35 atletas y persigue ocho medallas, que vendrán, fundamentalmente, de los 800, 1.500 y 3.000 metros. También tiene posibilidades Ruth Beitia en altura.

Ocho medallas es el objetivo con el que España compite en los Europeos en sala que hoy comienzan en Turín. Un objetivo que se ve mediatizado por la baja a última hora de Josephine Onyia, que viajó a la ciudad italiana con unos problemas digestivos de los que no ha podido recuperarse. La ex nigeriana tiene la mejor marca europea del año en 60 metros vallas y era máxima candidata al oro. Ahora todo, o casi todo, queda en manos de los mediofondistas y, con suerte, de Ruth Beitia, la plusmarquista española de altura.
Los especialistas en 800, 1.500 y 3.000 serán los encargados de tirar del equipo, una vez más. En las tres carreras masculinas se concentra la inmensa mayoría de posibilidades de medalla: Luis Alberto Marco, Arturo Casado, Diego Ruiz, Álvaro Rodríguez, Jesús España y Sergio Sánchez aspiran a todo, aunque en la prueba más corta esté en liza el ruso Borzakovskiy y en la larga el británico de origen somalí Farah, dos estrellas.
Mamás atletas.
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Las chicas también deben aportar su granito de arena en mediofondo. En el equipo español se confía extraordinariamente en dos mamás atletas que han regresado con éxito a la competición: Natalia Rodríguez en 1.500 y Nuria Fernández en 3.000 metros. En el caso de Nuria hay cierto morbo, porque es líder mundial de la carrera corta, pero se ha decidido por la larga, donde tiene escasas credenciales... por el momento. Siempre preparó los tres kilómetros y ahí se mantiene, para sorpresa de muchos.
Hay que advertir que es casi seguro que no veremos hoy ninguna de esas ocho medallas que se persiguen. Jackson Quiñónez lo tiene duro en las vallas y eso, unido a la baja de Onyia, convierte este viernes en jornada de siembra, en un día en el que hay que superar cribas para recolectar luego las medallas.
