Piragüismo | Medallistas en Pekín

"Prometimos hacer el Camino de Santiago"

Craviotto y Pérez Rial, oro en piragüismo en Pekín, visitaron AS

<b>PAREJA DE ORO. </b>Saúl Craviotto (izquierda) y Carlos Pérez Rial posan con sus medallas y las fotografías de la prueba que les valió el oro en los Juegos de Pekín.
J.A.Ezquerro
Diario AS
Actualizado a

Carlos Pérez Rial (12-4-1979, Cangas de Morrazo, Pontevedra) y Saúl Craviotto (3-11-1984, Lleida) forman la pareja que dio a España el quinto y último oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. Fue en piragüismo, en K2-500 metros. Ayer visitaron AS para contarnos cómo ha cambiado su vida desde entonces. Y no han parado. "Llevamos quince días de homenajes y con el teléfono saturado de llamadas", afirma Craviotto. Ambos pertenecen al cuerpo de la Policía Nacional: "Ahora estamos de vacaciones, pero en octubre nos reincorporamos. El ministro del Interior tiene previsto darnos la Medalla al Mérito Policial". Otro metal para su colección. "Todavía no sabemos dónde vamos a poner tanto premio", reconocen.

Los dos viven gracias a su sueldo como funcionarios. Lo explica Pérez Rial: "Con el dinero del piragüismo no alcanza para mucho. Dependemos de la beca del ADO, que ascendía hasta ahora a 17.000 euros, y de lo que cobramos en la Policía". Por la medalla se han embolsado 75.000 euros de prima, pero aún no han encontrado ningún patrocinador tras su éxito en China. Están en negociaciones. ¿Y cómo será su trabajo a partir de ahora? "Ya no podremos currar de secretas, seguro que hay gente que nos reconoce en la calle después del oro".

Carlos Pérez Rial le da a la pala porque en su pueblo, Cangas de Morrazo, "o te dedicas al piragüismo o al fútbol". Y aunque es del Celta, no se decidió por el balón. En Cangas también han nacido Teresa Portela y David Cal. "Las dos platas que logró Cal en Pekín tienen un mérito enorme", recuerda Saúl Craviotto. A él le viene el piragüismo de familia. Su padre, Miguel, le montó en una canoa con apenas un año.

China.

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"Ni nosotros mismos esperábamos ganar, era nuestra segunda competición internacional y cuando llegamos lo que celebrábamos era el segundo puesto. Hasta que no vimos que fuimos primeros en el marcador, no nos lo terminamos de creer". Los alemanes, Rahue y Weskotter, se habían llevado todas las pruebas en las que participaron en los últimos siete años. En total, 14 oros. Pero en Pekín, se tuvieron que conformar con la plata. "Estaban muy rabiados", bromea Carlos. La celebración fue tranquila, aunque en un sitio poco corriente: un McDonald's. Saúl se ríe al revivir el momento: "Teníamos ganas de estar con la familia y fuimos a un sitio cercano a donde estaban alojados... Pero aquel restaurante era terrible, había cucarachas y saltamontes por todos los lados".

Ahora, han dado por terminada la temporada, aunque para 2009 tienen por delante dos objetivos subrayados en rojo: "Primero, tenemos que hacer el Camino de Santiago en bicicleta como promesa por el oro; después, queremos repetir el color de la medalla en el Mundial. Ojalá ganemos otra vez".

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