Natalia Rodríguez "sueña con todo" en la gran final
"Mi hija me ha motivado", dice
Las marcas de este año nos dicen que Natalia Rodríguez es la octava mejor corredora entre las doce que hoy (13:50) compiten en la final de los 1.500 metros femeninos. Los registros de toda una vida colocan a la tarraconense como segunda entre las mediofondistas, superada sólo por la baharaní de origen etíope Maryam Yusuf Jamal. Y las sensaciones nos hacen vaticinar una posición más cercana a esa segunda plaza que a la octava. Porque Natalia viene de una lesión y de una maternidad (tuvo una hija en noviembre) y su valor actual es sensiblemente mejor que los 4:03.68 con que se presenta hoy en el Nido, aunque quizá no llegue a los 3:59.51 en que tiene el récord español desde 2005.
"Mi hija me motiva mucho y en la final se puede soñar con todo", dice la mediofondista. La única mujer claramente superior a todas parece Jamal, la actual campeona del mundo y líder del ránking, si se excluye a las rusas Yelena Soboleva y Tatyana Tomashova, implicadas en un feo asunto de dopaje. Atención a la ucraniana Nataliya Tobias, undécima en el Mundial de Osaka 2007 y séptima en el Europeo de Gotemburgo 2006. Y a la marroquí Siham Hilali, octava en el Mundial indoor de Valencia 2008.
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Natalia, que estará acompañada en la final por Iris Fuentes-Pila, sólo parece teóricamente inferior a Jamal. No desmerece con ninguna de las demás atletas y puede aspirar con fundamento a un puesto en el podio.
La discípula de Miguel Escalona domina bien la distancia, es una atleta veterana (29 años) que afronta sus terceros Juegos Olímpicos y su segunda final (fue décima en Atenas 2004) y que, sobre todo, está hambrienta de éxitos después de pasar dos años alejada de la competición.
