"¡Vamos por el oro!"
España sale hoy (14:30) a vengar su derrota de 2004


No juega Ronaldo, perdón, no juega Pol Amat, pero pese a ello el oro es posible. España, que aún recupera el aliento tras la remontada ante Australia (3-2), se enfrenta a Alemania en una final para la que nuestro delantero estrella no está descartado. El parte médico, sin embargo, es preocupante, pues Pol sufre un esguince de ligamento lateral externo en el tobillo izquierdo producto de un encontronazo con el portero australiano Stephan Lambert. Daniel Florit, médico del equipo, comunicó que quedaba "pendiente de evolución". Al preguntarle si Pol podría jugar la final, reiteró: "Queda pendiente de evolución". Hasta un nuevo parte. Los doctores trabajan en la recuperación de Amat, incluso un fisioterapeuta holandés contribuye a la cura contrarreloj. La cara de Maurits Hendriks no engaña, es lógica su preocupación al perder a uno de sus puntales. Pero España es mucho equipo, como demostró ante los aussies en esa semifinal de infarto.
Mala estadística.
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Si echamos la vista atrás, Alemania duele. En Atenas fueron ellos quienes nos dejaron sin el bronce. Son los actuales campeones del mundo y ya nos derrotaron en partido correspondiente a la primera fase. El jueves lograron el pase a la final tras empatar a uno con Holanda (el gol germano fue de Philippe Zeller), forzar la prórroga y resolver Niklas Meinert en la tanda de strokes (4-3).
Hay que cambiar el chip, prepararse para el mismo nivel de exigencia que ante Australia, pero afrontar un distinto entramado táctico. Olvidemos el ataque contra zona y estudiemos cómo romper la defensa alemana. Hendriks ve algún aspecto en el que poder sacar rédito a nuestro talento ofensivo. Por ejemplo, en la portería, donde Weinhold es titular pese a que es Schulte quien luce los galones. "Alemania es el que mejor sabe competir", afirma Eduard Tubau, autor de dos goles en la semifinal contra Australia. España también. Hace doce años, nuestro hockey fue plata en Atlanta. También en Moscú 80. Es hora de pisar en lo más alto.