Cal: 14.000 kilómetros en busca de dos medallas
Hoy (09:45) disputa su primera final, la de C-1 1.000


La primera prueba de Hércules para David Cal en su intento de convertirse en el español más laureado, lo que conseguirá si hace pleno de oros en sus dos finales, tiene lugar hoy en el canal de piragüismo de Shunyi (09:45 horas). Es la final de C1-1.000, la prueba en la que fue oro en Atenas. A ella llega con una exhibición en su serie clasificatoria, en la que se dejó llevar en los últimos metros, lo que le evitó pasar por semifinales y ahorrar energía.
Sus grandes rivales serán el viejo conocido Andreas Dittmer, que se lo juega todo a una carta porque ayer fue eliminado en C1-500, y el húngaro Attila Vajda. El gallego afronta la cita con un punto de socarronería. "Me juego todo el trabajo de cuatro años en dos o cuatro minutos y es muy complicado, pero eso lo hace divertido a la vez. A mí me gusta", explica. Una suficiencia que no sería posible sin haberse perdido sólo un par de entrenamientos en todo el cuatrienio. "Este año paleamos 4.100 kilómetros y el ciclo olímpico es de 14.000", explica su sombra, Suso Morlán. Es decir, remar de la costa española a Miami y vuelta. Aunque él lo haya hecho en la ría de Pontevedra, el embalse asturiano de Trasona o el horno del Salto de Saucelle en Salamanca.
Cuatro años en los que no ha competido demasiado con sólo un objetivo en la mente: Pekín. Lo que a otros podría hundirles, él lo lleva con una tranquilidad pasmosa. "David no siente mucho la presión, porque nadie más que él desea las medallas. Es un pensamiento recurrente, por lo que no constituye un problema que la gente se lo recuerde. En Atenas no sabía dónde se metía y nadie está preparado para que le toque una Primitiva de 3.000 millones. Ahora sí lo conoce", advierte Morlán.
"Estar a tope el Día D a la Hora H tiene su aquel, su truco. Competiciones públicas no hemos hecho demasiadas; pero privadas, muchas. Y lo hemos conseguido siempre. David nunca ha fallado en una gran cita. Creemos que sólo el viento le puede sacar del podio", espera su técnico, que reza por una carrera rápida, con Eolo a favor.
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K4 femenino.
Por su parte, Beatriz Manchón (Sevilla, 32 años), la asturiana de origen checo Jana Smidakova (24 años y que repite tras Atenas) y las gallegas Teresa Portela (26 años y terceros Juegos) y Sonia Molanes (28 años) forman el mejor K4-500 español de la historia. Pura explosividad que hoy (10:20 h.) también puede traducirse en medalla. "Las posibilidades van del quinto al bronce", dice Smidakova. El oro y la plata parecen destinados a alemanas o húngaras. "Nuestras rivales son las polacas", explica Manchón, que ayer se quedó a un paso (cuartas con 1:45.313) de entrar también en la final de K2-500. Por su parte, Portela, que pasó por un proceso febril la pasada semana, no entró en la final de K1-500 al acabar sexta.