Pekín 2008 | Triatlón

El calor tumba a Noya, que acabó cuarto

<b>EN CABEZA. </b>Noya siempre estuvo en cabeza, con Raña por detrás.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Gómez Noya llegó al circuito de Changping con fama de ser casi indestructible. Ya tenía el título de campeón de Europa, de campeón mundial, del circuito de la Copa del Mundo. La triple corona estaba en su mano. Sólo había perdido dos carreras en doce meses. Todo estaba previsto, medido. Todo menos que unos geles energéticos ricos en glucosa, que ingiere siempre dos veces durante el tramo de bicicleta, le provocaran, en combinación con el calor, problemas estomacales. Se quedó seco y entró en meta con la mano en el abdomen. Lo que al principio de la carrera a pie apuntaba a dos medallas se quedó en un cuarto puesto para Noya (1:48.53), decepcionante, y un quinto para Raña (1:49.13), estupendo. La victoria, en un sprint a tres, para un invitado que no se esperaba, el alemán Jan Frodeno (1:48.53).

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