Una georgiana y una rusa, juntas en el podio
Sus países libran una guerra a sangre y fuego

Abrazo cariñoso en el podio entre la rusa Natalia Pederina y la georgiana Nino Salukvadze, tras recibir sus medallas de plata y bronce en la competición de tiro olímpico, modalidad de pistola de aire comprimido, 10 metros. Nada de particular, si no fuera porque los países de ambas deportistas se enfrentan estos días en una guerra a sangre y fuego por conservar la influencia sobre la provincia georgiana, pero separatista, de Osetia del Sur.
Tan sólo un día antes el equipo de Georgia, de 35 miembros, había estado a punto de abandonar Pekín y, según parece, varios de sus deportistas se disponían a coger las armas y pelear contra los rusos. Ayer, algunos de ellos encendieron velas formando la palabra "SOS" fuera de la Villa Olímpica, pidiendo simbólicamente socorro para su país.
Noticias relacionadas
"No deberíamos caer tan bajo como para hacer la guerra. No debería haber odio entre los atletas y entre la gente. Los políticos deberían arreglar la situación y nosotros, involucrarnos", dijo entre lágrimas la georgiana Salukvadze tras la competición.
Ambas deportistas coincidieron en el equipo soviético a finales de los años ochenta, con el que Salukvadze fue bronce en los Juegos de Seúl 1988. "Siempre seremos amigas y no mezclamos las cuestiones políticas", aseguró la rusa Pederina.
